Desde pequeña me decían que la vida era de color rosa, pero al pasar los años me di cuenta de que eso no es cierto.
Con acciones y actitudes yo sola me encargue de oscurecerla y acercarla a lo siniestro de este mundo.
Al principio no era consciente y dejaba pasar miles de cosas, entonces mí mente hizo un "click" advirtiendo me de que ya no soportaría más mentiras.
Debo admitir que esta rara escala de matices blancos y negros, colores lúdicos y pasteles me encanta. Pues eso deja en total evidencia que dentro de mí no hay bondad ni maldad. Solo equilibrio.
Eso da a entender que mi alma no es perfecta, y puede equivocarse miles de veces, después de todo solo es humana.
Isis✴
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