Ha pasado una semana desde el sacrificio de Doc Ock para terminar con la Guerra de los Duendes. Peter Parker, mejor conocido como Spider-Man, ese hecho lo hizo reflexionar acerca de como ha hecho las cosas siendo un héroe, y se da cuenta de que si...
Nos encontramos a Spidey junto con su equipó mientras les daban indicaciones a la policía quienes se estaban llevando encarcelados a los 6 Siniestros.
-Vaya araña, admito que me sorprende que tu y tu equipo lograran derrotar a este grupo de villanos sin causar mucho daño. -dijo una mujer de rasgos asiáticos con el cabello negro y ojos oscuros. Ella es Yuri Watanabe, capitana de la policía de Nueva York.
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-Jejeje, no es para tanto, pero seguiremos haciendo esto las veces que sea necesario, porque es nuestro deber. -dijo Spidey a la vez que se rascaba la nuca.
-Pero aun así les agradezco que los derrotaran, a fin de cuentas parece que ustedes son los únicos que salen y nos ayudan a mantener las calles seguras.-dijo Yuri a la vez que se acercaba al arácnido y extendía su mano frente a el.
El héroe arácnido estaba sorprendido ante lo que en ese momento estaba pasando, es decir para el era muy bien sabido que la capitana Watanabe apenas y lo soportaba al principio, pero conforme les ha tocado cruzar sus caminos han sabido tratarse con un poco mas de respeto entre ellos, al menos ya era garantía de que no lo iba a perseguir ni a tratar como si fuera un criminal.
Y sin mas, una sonrisa se adorno en el rostro de Spidey, una que no se podía apreciar obviamente por causa de su mascara, y termino aceptando el saludo de la mujer haciendo así un sólido apretón de manos.
-No es nada capitana Watanabe, como ya dije es parte de nuestro deber. -dijo Spidey a la vez que terminaba el saludo con la mujer.
Una vez terminado el saludo, la mujer se termino comenzó a retirar y cerca de el podía ver a Keemia y a Electro siendo llevadas por un par de oficiales, pero en ese momento se detiene a un lado del arácnido y lo voltean a ver directamente.
-En este negocio no existe lugar para la venganza chicas, ojo por ojo y el mundo quedaría ciego. -dijo Spidey viendo con seriedad a ambas jóvenes las cuales solamente bajaron la mirad tras escuchar lo que dijo.
-Es fácil cuando tienes tanta gente en quien confiar. -dijo Keemia con algo de tristeza en su tono de voz a la vez que desviaba su mirada al igual que Electro.
-Pueden tener lo mismo, y con gusto estaré allí para ayudar, cuando paguen su deuda para la sociedad, lo siento chicas. -dijo Spidey sintiendo algo de pena por las dos jóvenes.
Tras escuchar lo dicho por el héroe arácnido, Keemia y Electro se vieron entre si por unos momentos, para luego asentir ambas con la cabeza y voltearon a ver nuevamente al arácnido con una sonrisa cada una.
-No te preocupes Spidey, sabremos que hacer. -dijo Keemia todavía mirando a Spidey con una leve sonrisa.
-Ademas, nos gustaría que nos visitaras, algo me dice que tenemos mucho de que hablar. -dijo ahora Electro con tono serio pero con una leve sonrisa.
-Esta bien, y no se preocupen que mañana en la tarde voy a ir a verlas, después de todo, yo también tengo que hablar de algunas cosas con ustedes. -dijo Spidey con algo de seriedad, recibiendo un asentimiento de parte de ambas jóvenes.