Complacida con su vida medianamente normal, con una familia típica de las películas americanas. Wimberley vive su presente cada día en el mundo real, que es mas complicado que cualquier otro cuento de hadas. Es una chica realista, no se auto engaña...
Hoy es mi cumpleaños, un año mas entre monotonía y aburrimiento. Nadie se ha acordado... como siempre, pero ya estoy algo acostumbrada de pasar desapercibida ante todo el mundo y sobre todo ante mi familia. Suspiro al pensarlo, empañando el cristal con mi aliento.
-¿Estas bien Wimber ? Pregunta mi padre mirando por el retrovisor, ofendiéndome mas de lo que ya lo estaba al principio.
!¿Como se le ocurre preguntarme tal cosa, si sabe perfectamente que la respuesta es NO !?
Pero no hace falta que se lo aclare otra vez, porque lo puede intuir en mi mirada, que seguramente transmite. . . ( no me lo estarás preguntando enserio ? O eres tonto o me estas tomando el pelo... )
-No hace falta que me mires así...
-Sabes perfectamente que no papa, así que deja de hacer preguntas tontas. Digo enfadandome aun mas. Vuelvo a empañar la ventana, pero esta vez por causa de un bufido.
- UuyWimber se nos pode borde. ( Hablando de tontas... ) Dice burlándose el diablo disfrazado de rubia.
- Mejor te callas, sino quieres ver tu cara estampada contra el cristal y no me llames Wimber !. Digo seria intentando quitarme el cinturón de seguridad, preparada para el ataque. Ella pone cara de miedo por un momento. Hmm ya decía.... hasta que abre otra vez su bocota.
- La has oídomama, te he dicho que no son imaginaciones mías. Dice en tono indignado.
- Lehadeja de molestar a tu hermana.
- !¿ Pero mama ?! Dice sin poder creer que su madre esta de mi parte y no del suyo, eso me hace sonreír con completa satisfacción. - No es mi hermana ! Grita enfadada, acomodándose en su asiento.
- Lehandrano empieces... Dice su madre.
- No, Kimberley déjala, si tiene razón. Yo no podría ser hermana de una rubia tonta sin sentimientos, muñeca por fuera y muerta por dentro.
- Y yo no podría ser hermana de una zanahoria sin sentido de la moda, por lo menos yo soy una muñeca pero tu tienes cara de salmón.
- Y tu... digo inclinandome hacia delante para coger aire.
- ¡ Papa ! grita Bricer desesperado.
- ¡¡ Ya basta !! grita furioso frenando el coche en seco. - ¡ Estoy harto de vuestras típicas y ridículas discusiones, hasta ahora he aguantado, pero hasta aquí ! Pediosperdón y no volváis a abrir la boca. Ordena volviendo a poner las manos sobre el volante esperando una respuesta. - Venga vamos ! no voy a arrancar el coche hasta que no lo hagáis.
Kimberley le toca el brazo intentando calmarlo.
Después de unos segundos en silencio Leha dice. - Te odio mi queridisima hermanastra. Poniendo voz dulce.
- Y yo te odio mucho mas. Contesto con cara de niña buena. - ¿ Ya esta ? Pregunto sarcásticamente.
Mi padre rueda los ojos. - Me vale. dice poniendo el coche en marcha.
- Sois insoportables. Comenta Bricer.
El resto del viaje transcurre en silencio ni siquiera se cruzan miradas, porque para papa eso también es otra forma de comunicarse...
Bueno.. puede que esto sea un poco confuso así que empezare desde el principio.
Me llamo Wimberly Kling, hoy cumplo diecisiete años.
Mi madre murió poco después de nacer yo, así que no se lo que es crecer en el calor de una madre aunque gracias a mi padre nuca me ha faltado de nada. Años mas tarde se volvió a casar. Se caso con Kim, ahora mi madrastra una mujer increíble, buena, amable, no es muy lista que digamos pero es muy muy guapa.
No puedo decir lo mismo de Leha, su hija y también mi hermanastra. Es totalmente lo contrario a ella, es malvada, engreída, lista como una arpía. Pero eso si, ha heredado la belleza de su madre y menos mal que así es, porque si lo hubiera hecho de su padre ahora seria cruela de vil en persona. Brrrhh...
Después de unos años nació mi hermanito Bricer que lo quiero con locura aunque a veces me saca de mis casillas... creo que es el único que me comprende en esta casa, y es lo mejor que este matrimonio me ha podido otorgar.
Ahora somos todos una gran familia feliz, yendo de vacaciones de verano en familia al lugar que menos me gusta del mundo con la persona que mas odio del mundo. Nos dirigimos a Wimberly el pueblo natal de mis padres. Si, así es me llamo igual que un pequeño pueblo al sur de texas. Por que no vamos a arruinarle la vida a nuestra querida hija... pongamosle Wimberly, seguramente es lo que pensaron en ese momento.
Mi madre adoraba su tierra tanto como amaba a mi padre... pero yo no, yo la detesto no soporto estar ni un segundo rodeada de recuerdos. . . cada calle, cada rincón me recuerda mi pasado, me da claustrofobia. Odio Wimberly, la odio... se podría decir que me odio a mi misma, y así es.
Bueno ya sabéis un poco mas de mi y de cuanto odio mi vida...
¡ Esta soy yo !
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