Cuando estaba en bachillerato, tenía depresión.
Ahora en la universidad, tengo depresión de nuevo. Es cierto amigos, la universidad te quita años de vida y estabilidad emocional, sobretodo cuando los profesores no se autoevaluan y aprenden de sus errores. Dedicarse a juzgar a tus alumnos y a tratarlos de estúpidos no es ser buen docente.
Lo dice una estudiante de docencia en idiomas.