También quería dejarles un pequeño mensajito ya que oficialment es Junio, el mes del orgullo y creo que todos merecemos un poco de apoyo.
Quiero desearle a cada persona la libertad de vivir una vida plena, auténtica y sin miedo. Nadie debería esconder quién es ni a quién ama.
Ojalá llegue el día en que nadie tenga que sentir miedo por amar, el día en que tomarse de la mano, caminar juntos en público o decir “te amo” no sea un acto de valentía, sino algo simple, natural y libre. Amar no es un pecado, ni algo de lo que avergonzarse. Amar es, y siempre será, una de las cosas más hermosas que existen.
A quienes ya han salido del clóset, admiro profundamente su valentía. Y a quienes aún no pueden hacerlo (como yo), recuerden que eso no los hace menos válidos. Su tiempo llegará, y ese día vivirán sin miedo.
Esta lucha aún no termina, y no debería terminar hasta que todos podamos amar en libertad.