Frankie_Faust

Una cita que me define ahora mismo, del libro Crimen y castigo:
          	«De todo esto tiene la culpa estar yo enfermo… yo mismo me atormento y martirizo, y no sé a punto fijo lo que hago… Y ayer, y anteayer, y todo este tiempo he estado tormentándome… Cuando me ponga bueno… dejaré de martirizarme… Pero ¿y si no me pongo bueno? ¡Señor! ¡Cómo me empacha ya todo esto!…».

Frankie_Faust

Una cita que me define ahora mismo, del libro Crimen y castigo:
          «De todo esto tiene la culpa estar yo enfermo… yo mismo me atormento y martirizo, y no sé a punto fijo lo que hago… Y ayer, y anteayer, y todo este tiempo he estado tormentándome… Cuando me ponga bueno… dejaré de martirizarme… Pero ¿y si no me pongo bueno? ¡Señor! ¡Cómo me empacha ya todo esto!…».

Frankie_Faust

Como iría yo, en un viaje a la montaña, recorriendo trechos que desde mi ventana observaba, por la que me apoyaba al alféizar sin motivo ni razón; por no buscar absolutamente nada, y tampoco, por no querer absolutamente nada. Entonces, iría, de qué modo, a lanzar una caminata, cuando las personas fuera me miraban, y yo las miraba a ellas, y no decían nada, porque tampoco tenía nada que decirles.

Frankie_Faust

¿Por qué dejaron, más bien,
          por qué han de convertirme en aquello?
          Porque de ese modo se librarían de un gran impuesto,
          porque favorecerían a las perversiones
          de uno más grande,
          porque de ese modo recordarían
          que tienen misiones que cumplir
          no encuentran algún otro motivo
          ¡ah! Me duele el estomago y no de hambre
          Me inca el abdomen y he de pasar, sí, he de pasar
          por este desdén
          
          Porque lo que he transformado en mí
          no es sino obra de su alrededor.
          No hay pero. Mucha hambre,
          mucha resignación, muchos bolsillos llenos con dinero
          que les es ajeno,
          y yo me pregunto, ¿a quién ha de favorecer?
          ¡Dónde están esos rostros, sin vergüenza! Fuerte es,
          pero nada vale en palabras
          de un trasmundano; a menos, será,
          que fuera el veredicto de uno de los suyos,
          del que ha caído no, del que se ha regocijado
          en el pesar de otros y ha aspirado
          aún más lejos, su dolor, su queja, pues son todos mediáticos.