WintersMoon
/ había ido al hospital. aquella mañana el dolor fue un poco más insoportable que los días pasados, pero eso no impidió que sus entrenamientos cesaran. el tiempo pasó con una lentitud torturosa, las clases fueron las mismas de siempre y la rutina empezaba a hacerlo sentir frustrado; al menos tenía un poco de tiempo para si mismo en las noches. aquella, como una de varias, decidió salir a caminar con sus tres gatos. agradecía que estuvieran entrenados, uno más revoltoso que otro pero nada que no pudiera controlar.. o al menos eso quiso decirse a si mismo, sabiendo que con cierto naranjoso era todo un reto. sus pasos se mantuvieron estables, observando distraídamente su celular mientras de reojo cuidaba a sus felinos. dos de ellos, getsu y taiyō, estaban juntos caminando sin siquiera querer despegarse y, por otro lado, tsuki se mantenía aburrido. el viento contra sus hebras azabaches se sentía tan liberador, hasta que un sonido lo alertó. al escuchar unos ladridos que se acercaban cada vez más, como si estuviera conectado con la pareja de felinos, se tensó a la par que estos animales ese erizaban con cierta incomodidad; el uchiha alzó el rostro solo para encontrarse con un can que se lanzaba hacia él, tirándolo al suelo y empezando a lamer su rostro con cierta ansia. se queja entre dientes, su izquierda sintiendo cierto escozor cuando el impacto contra el concreto llega. « No me jodan. Carajo.. » puede ver apenas que taiyō escapa hacia un árbol cercano, mientras getsu parece estar sobre las raíces de ese mismo como si estuviera cuidando al imbécil de su novio gatuno. cuando trata de alejarse, nota quien podría ser aquel perro encima suyo; el susurro confundido escapando de sus labios mientras intenta mantener una distancia: ¿Kurama..? No– Espera. Alto. Sentado, perro idiota.
WintersMoon
/ « Si lo hago ahora, nadie se daría cuenta.. » medita por un instante, pues sabía que el único que podría enterarse a esas alturas sería itachi. cuando siente el rostro ajeno girarse, toma valor para hacer lo mismo e inclinarse hasta capturar sus labios en un lento vaivén que intenta contener; la ansia se ve vista en poco tiempo, separándose por un instante en un sonido reprochante contra si mismo al no querer alejarse, aprovecha para acurrucar a sus gatos en el suelo y, de esa manera, poder acomodarse con más calma –y algo torpe– sobre las piernas contrarias al hacer un movimiento para que el can también le dejara espacio. No te estoy pidiendo que te disculpes. / murmura, sentándose por completo sobre sus piernas y conteniendo una risa al observar su rostro, sus palmas toman con más calma las mejillas ajenas para poder inclinarse ahora a atrapar aquellos belfos en un ósculo mejor formado. el sonido a su alrededor desparece, el sonido de los truenos o el cielo oscurecido contra el insistente chapoteo de la lluvia en el pasto. nada de eso importa. se centra en el movimiento de ambas bocas y la lentitud que poco a poco busca saborear más de lo que ya, queriendo recuperar el recuerdo de aquellos labios que tanto había añorado por mucho tiempo. relame sus labios. toma un poco de distancia a regañadientes cuando el aire llama, sin querer alejarse del todo, inhala y exhala con suavidad; huye de su mirada y sus palmas acomodan la chamarra ajena contra sus hombros, siente sus falanges hormiguear ansiosos mientras que sus ocelos se enfocan en cualquier otro punto visible que no sean aquellos ojos que lo vuelven un idiota más.
WintersMoon
/ el calor de la chamarra le hizo soltar un bajo suspiro satisfecho, ignorando el ardor nervioso que pasaba por su pecho. saca apenas su celular para teclear a su hermano donde se encontraba, diciéndole que no mandaran a nadie a buscarlo que no fuera él –itachi– y que preferiría se demorara un rato; pronto lo guarda, sin querer mirar la respuesta de su hermano que seguramente sería un estúpido 'haz lo que quieras, excepto aumentar o disminuir la población mundial'. mira de reojo al blondo, observando cada acción al punto de dejarse llevar, su propio cuerpo lo traicionó y fue llevado hasta acurrucarse contra el otro. su cabeza se postró sobre el hombro del menor, entrecerrando sus ojos mientras aún acunaba a taiyō entre sus brazos mientras getsu se acurrucaba cerca contra él; lo escuchó con calma, como si las palabras fueran más interesante que intentar calmar su ansiado órgano latente de puros recuerdos pasados. Hm. / sus labios se entreabrieron, buscando responder a la disculpa propiciada, pero pronto se calló cuando las nuevas palabras salieron sin más, los nervios una vez más aflorando contra lo que debía haber correcto y el impulso descarado de mandar todo a la mierda. Uzumaki. / el apellido sale lento, como si estuviera tanteando el terreno y como si en cualquier momento pudiera atreverse a decir su nombre con renovada confianza como sucedía en el pasado. su diestra deja de acariciar a gato naranjoso, llevando su índice para tocar suavemente el brazo contrario y llamar su atención.
WintersMoon
Estás bien, idiota.. no seas dramático. Solo es lluvia. / susurra suavemente hacia el gatito, peinando su pelaje al sentir que empieza a ronronear como si estuviera quedándose dormido poco a poco. agradece que, al menos, por ahora no haya dicho el nombre de naruto por simple accidente como suele hacer con su mascota. su cuerpo genera un escalofrío cuando el viento golpea a su lado, quejándose entre dientes y maldiciendo de forma interna por no agarrar una sudadera más por si acaso. ¿Ahora sí podré golpearte? / comenta luego de un rato, tratando de que el ambiente no se sintiera tenso ni incómodo. su voz suena serena, seria quizás, pero sabe que el rubio era el único de notar esos matices burlones que de vez en cuándo dejaba salir.