Idea de fic, mis amores! Respondan si quieren que publique el cap completo
—¡Hey, yo no sé cuidarlo! —exclamó con una ansiedad palpable.
Sin más remedio, empezó a mecer al bebé con movimientos suaves, tal como había visto hacer a Narcissa. A Draco pareció gustarle algo de su presencia, porque se quedó tranquilo en sus brazos, observándolo con esos grandes ojos grises brillantes.
Severus, con una mano, empezó a peinar el escaso cabello platinado del bebé, apreciando la fragilidad de la criatura.
—Tu mamá creó a un infante muy lindo, hay que darle el crédito por eso —habló en voz alta, como si el bebé pudiera entenderle.
Draco soltó una pequeña risa y algo en el pecho de Snape se descongeló. El pequeño parecía estar en paz con él, y eso le gustó.
—Te traje un regalo —informó, abriendo con una mano la cajita a su lado. Sacó un sonajero de plata y empezó a agitarlo. El bebé rió nuevamente; le encantaba ese objeto plateado que sonaba. De pronto, Draco tomó la túnica negra de Snape con su puñito y apretó la tela.
—¿Te gusta? —preguntó con una extraña dulzura—. Puedo mandar a hacerte una de tu tamaño.
Maldición, ya estaba planeando el futuro de ese niño. Cuando Draco empezó a babear, Severus lo limpió con cuidado usando una servilleta de la mesa. En un descuido, el pequeño rubio tomó su dedo índice con fuerza, y oficialmente, toda barrera defensiva se derrumbó.
Narcissa y Lucius entraron segundos después, pero Severus no se dio cuenta. Su atención estaba fija en el pequeño ser que sostenía.
—Sí quiero ser el padrino de Draco —les informó, sin despegar la mirada del bebé