Pensaba actualizar y escribir algo bonito estos días, pero justo cuando por fin me iba a sentar a hacerlo, la varicela decidió atacarme sin piedad.
Ahora tengo tantas manchas rojas por todo el cuerpo que ya no sé de qué color soy. Honestamente, empiezo a creer que estoy mutando. Yo, que pensé que iba a salir invicta toda mi vida de esta cosa, puedo decir con total seguridad que pica como mil demonios torturandome.
No se lo deseo a nadie. De verdad. Ojalá nunca tengan que experimentar este nivel de intranquilidad. Se podría decir que soy consiente de partes de mi cuerpo que había olvidado que existían ¿A quien le pica la palma de la mano?
¿Han tenido varicela? Yo estaba disfrutando mis vacaciones sin problemas y vaya sorpresa.