Hola, solo quería decirte que acabo de comenzar El idioma del deseo… y ya siento que me duele bonito.
Tu forma de escribir no es solo poesía disfrazada de historia, es un susurro al alma. Me atrapaste desde la primera línea. Valentina y Axel no parecen personajes, parecen heridas vivas, reales… como si ya los conociera desde antes.
Me encantan las historias que arden lento, que no prometen amor fácil pero sí verdad. Y la tuya… es eso. Me hizo sentir, pensar, recordar.
Gracias por escribir con tanta intensidad y delicadeza a la vez. Gracias por darle voz al deseo, a los silencios, a lo no dicho.
Aquí tienes a una lectora más que ya no puede soltarse de tus palabras.