—Maldita sea, ¿por qué no puedo olvidarte?
El ruido de aquel escritorio caer resuena en la solitaria habitación, cada libro cayendo hace eco en el cuarto. Incluso escucha algo romperse al hacer contacto con el suelo, pero no importa. Toma asiento en la cama iluminada por la tenue luz de la luna, aquella escasa luz que se cuela por la ventana, lleva sus manos a su rostro cubriéndolo con vergüenza y tristeza.
—Sólo debo olvidar, vamos... Sólo debo olvidarte —susurra mirando el caer de las lágrimas sobre las palmas de sus manos y las seca con rapidez—. Sólo es olvidar.
Se recuesta en la cama mirando el azul del techo, suspira y cierra los ojos sintiendo el rodar de otra lágrima hasta caer en el colchón.
—No puedo —murmura con una sonrisa ladina y triste recordando los días de felicidad que sus miedos no le permitían disfrutar—. Aún no puedo... No quiero.
... Y me limito a seguir allí recostado sin saber qué hacer...
—_Poeta De Penumbras_—/—_NicolásMG_—