Vaya… al parecer tienes una buena forma de hablar de mi hija. Y sobre todo, un excelente criterio.
No te equivocas en lo absoluto, mi pequeña estrella es brillante, indomable y extraordinaria por mérito propio. Me alegra ver que eres lo suficientemente inteligente como para notar lo increíble que es mi hija y valorarlo. Para ella es inevitable mencionarte ¿No?