No te preocupes por eso, linda, es algo totalmente normal. También suelo tener cierta paranoia, y más cuando se trata de nosotros, temo que pueda pasarte algo malo— ¡Y a los demás! Por supuesto. Todos nos merecemos un gran descanso aquí, pero estoy de acuerdo en que ella lo necesita más, hizo todo por nosotros. Por otro lado, me siento un poco extraño aquí, es un poco complicado acostumbrarse. Me alegra saberlo, rubia; ¿tenías planes para esta tarde? Porque yo me preguntaba... Ehm, si te gustaría hacer algo juntos, ¡sólo si tú quieres! No estás obligada a nada. ¡Me alegra tanto escucharlo! Ya merecían un respiro de todo para por fin estar juntos. ¿Me prometes un baile para ese día? Seré el más triste del mundo si no me aceptas aunque sea unos minutos.