Es un placer verte también, Enola —respondió, mirándola con una ofensa apenas disimulada— Y para tu información, llevo tres semanas sin intentos de asesinato, es casi un récord — Hizo una pausa breve, como si aquello fuera un logro administrativo —Aunque todo ese drama ha sido reemplazado por documentos que atender…—Bajó la mirada un segundo, incómodo—La última vez que fui a tu oficina encontré un ramo de crisantemos… y, bueno —se aclaró la garganta—, me tomé la libertad de…—Le extendió un pequeño arreglo de crisantemos—…traerlos para ti.