Te agradezco la bienvenida, Ivette. Sabes que eres bienvenida en la librería en cualquier día que aparezcas por aquí. Yo dispuesto a apoyarte en lo que busques. Si no, Bruno te ayudará también. No dudes de eso.
Ah, dulce Ivette, es un gusto encontrarme contigo. Cuéntame que novela nueva está en tu cabeza, a la Biblioteca local le vendría bien un Meet & Greet, se llenaría de gente y tú podrías firmar las copias que te traigan.
¡Ivette, es un gusto volver a verte! Me imagino que como de costumbre, estás entre papeles y escritos, no se puede esperar menos de la escritora del pueblo. Te espero prontamente por el café, a veces ayuda con las ideas.