Agradable respuesta de tu parte, mi cielo — soltó un pequeño ronroneo a modo de sátira — supondré que eso te hace el trastorno menos preferido de Alicia.
¡No, no! ¡Él no dijo nada! Sólo tenía que saber antes de abrir mi regalo... ¿Por qué? ¿Hiciste algo malo que deba saber? Es muy sospechoso que esa haya sido tu primera conclusión, ¿sabes?