/ Frank gruñó, emanando de su garganta aquél sonido que solía caracterizarlo más de la cuenta, y se movió hasta quedar frente el cuerpo de Matt. La distancia previa no era tanta, pero los músculos de Frank encontraron cierta paz y tranquilidad al estar aún más cerca del vigilante. Lo hubiera observado a detalle, guardando en su memoria el arco de sus labios carnosos, el surco de su nariz o la inmensidad de sus ojos marrones. Sin embargo, no era la primera vez que Frank estaba tan cerca como ahora, así que consideró que no sería un gran problema saltearse por única vez aquél mapa mental que hacía de Matthew Murdock.
La mano grande, pesada y áspera de Frank fue hacia la nuca de Matt, acercándolo con rapidez y brutalidad hacia su rostro, estampando su boca contra la suya sin cuidado alguno. Frank gruñó ante el impacto, llevando la otra mano libre hacia la cadera de Matt, clavando los dedos sobre el hueso de su pelvis lo suficientemente fuerte como para dejar una marca. Lo atrajo hacia él, mordiendo su labio inferior con una delicadeza que no se comparaba en absoluto a la fuerza inigualable de sus manos sobre el cuerpo de Matt; la sangre no tardó en correr e inundar con ligereza la boca de Frank.
Empujó su lengua entre los dientes de Matt, haciéndose espacio en su boca como ya había ocurrido tiempo atrás. Se movió con hambre, devorándolo y sujetando con firmeza la nuca de Matt para que no se moviera de la posición en la que su rostro se encontraba. La nariz de Frank empujaba la mejilla de Matt mientras su boca se movía sobre la de él, enredando sus lenguas y atrayendo el cuerpo del hombre contra el suyo. El espacio terminó por romperse y sus pechos se recostaron entre sí, por lo que Frank no desaprovechó la oportunidad de llevar la mano que estaba en la cadera de Matt hacia su espalda baja, pegándolo lo más humanamente posible a él.