A pesar de su aparente frialdad, no es indiferente. Simplemente no expresa lo que siente de forma evidente. Su historia lo llevó a entender que las relaciones pueden desaparecer sin previo aviso, por lo que no se aferra, pero tampoco ignora su importancia. Como el mayor, su vínculo con sus hermanos se mantiene desde esa misma lógica. No necesita demostrarlo para sostenerlo. Es una presencia constante, firme, imposible de ignorar.
Como hechicero de grado, Niragi no destaca solo por su poder, sino por la forma en que lo utiliza. No busca imponerse ni demostrar superioridad. Su existencia no gira en torno a probar nada. Simplemente actúa, y en esa acción, deja claro que su nivel está por encima de lo que el sistema puede clasificar con normalidad.