Sonrío con calma, sus acciones siempre parecían ser calculadas. —Así es, eres mi tía. — Una pequeña risita salió de sus labios. —Soy hija de Kol, y mi madre se llamaba Keiko Jabami… Nací en Japón, tía Bekah… Y gracias, claro que soy muy linda, soy una Mikaelson, y para mejorar las cosas, también soy Jabami.