Cuando empecé a desarrollar los efectos que la prensa y los fans tenían en Ellie, pensé que estaba exagerando. Hoy, viendo la triste situación de Walker, me doy cuenta que esta historia no es más que un diminutivo de la realidad. Me pongo en el lugar de Walker, la desesperación y frustración que debe ser que alguien te espíe tras la cortina, que tengas que pasear con cuidado la sola vuelta a la cuadra, que tengas que privarte de ir a la fiesta con alguien que te gusta solo por el acoso. Sentir que ya no eres ni un niño en camino a la adultez, ni el adolescente que celebra haber sacado la licencia. Sino justamente una persona ADOLEScente que ADOLECE más de lo que convivir en tu cuerpo debería. Lo van a impulsar a querer salir de ahí. De cualquier parte en dónde lo vean. Salir de ser quien la es. Porque convirtieron al famoso actor en un objeto de atención y obsesión insaludable. Tengo que leer dos veces lo que él dijo para creerme que es verdad. Que hay más de un Walker afligido por renunciar a una oportunidad con alguien que quiere por culpa de la gente. Y que hay más que una Ellie que está dando un paso al costado.