Chicos, antes que nada quiero decirles que no se preocupen. En realidad, voy a estar bien. Hace unos días, en el último capítulo que publiqué de El Magnate, les conté a mis lectores que estaba pasando por una enfermedad. De verdad, esto está siendo muy agobiante para mí, y siento que no puedo seguir por ahora; me está resultando muy difícil.
Sé que tengo una responsabilidad con ustedes, porque me están dando la oportunidad de que mis historias tengan un público que las ama, y eso significa muchísimo para mí. Y sé que tengo todo su cariño. Pero en este momento necesito tomarme un respiro; no planeo que sea muy largo, porque no hay nadie más que yo que ame estas historias como las amo.
Solo quiero que sepan que no los estoy abandonando. Les escribo esto con lágrimas de frustración al no poder seguir con las mismas energías y la salud que tenía al inicio, pero con la certeza de que pronto volveré.
Gracias por su paciencia, por su cariño y por acompañarme en cada palabra de mis historias. Los amo ♥︎ y prometo que esto es solo un pequeño descanso.
Creo que solo publicaré uno o dos capítulos de Fuego Rojo Y Azul en estos días porque a ellos ya lo he abandonado por demasiado tiempo...