extrañamente no he estado mal. han pasado muchas cosas que han desencadenado otras; cuando pasa algo que sabes que cambiará por siempre tu vida. quiero hundirme en este sentir, es lo único que he sabido hacer por tanto tiempo. no quiero mejorar, es este extraño confort lo que me lleva a recaer siempre, porque vivo sin sentir y cuando siento es cuando muero en mis propias manos. es inevitablemente dulce, el tacto lacerante, la penumbra en la ventana, el sueño imperdible. no he estado mal pero no quiero estar bien. después de todo, quién soy si no soy alguien triste que desvaina su dolencia entre sus extremidades, y ve arte en el morir.