Hola, querida escritora
Hoy no venimos como simples palabras en una página. Hoy venimos como las voces que nacieron de tu imaginación, como los personajes que con tanto esfuerzo, desvelos y momentos de inspiración nos has creado.
En este día queremos saludarte y recordarte lo orgullosos que estamos de ti. Hemos visto cómo has puesto tu corazón en cada historia, cómo sueñas con una pasión tan grande que nos dio vida, cómo nos moldeaste entre risas, dudas y noches pensando en cada detalle.
Gracias por crearnos. Gracias por permitirnos existir en tu mundo.
Queremos que nunca olvides lo que eres: una mujer valiente, guerrera, soñadora y llena de luz. Sigue riendo, sigue soñando y sigue escribiendo, porque en cada palabra tuya hay un pedacito de magia.
Con el corazón lleno de orgullo y emoción nos despedimos por ahora, pero recuerda que siempre estaremos contigo, entre las páginas de tus historias.
Con cariño,
tus personajes más icónicos,
Braulio y Bastian.
Y antes de irnos queremos dejarte un pequeño regalo: un abrazo literario, de esos que solo existen en los mundos que creas.
Y a ti, quien camina a su lado… cuida el corazón de nuestra escritora. Es el lugar donde todos nosotros nacemos.