— Disculpe señor, ¿puedo ayudarle en algo? — cuestionó la muchachita rusa tras ver al hombre dar tantas vueltas por la tienda, sin comprar nada pero tampoco largándose de allí.
No le sorprendería que estuviese intentando robar algo, no sería el primero y mucho menos el último en hacer algo semejante, pero la peli negra preferiría que no fuera el caso, rehusándose a usar su fuerza inhumana para dañar a una persona.