me alegra que tu velada haya sido buena, espero que hayas descansado como se debe. por mi parte estuvo nefasta, tanto que tuve que irme a dormir ¿lo peor? sentí que no descansé nada y ahora me tienes aquí a las seis de la mañana teniendo el ceño fruncido debido a la amargura. empezamos bien el día.