No puede salvar a alguien que no pide ni desea ser salvado.
La realidad no es justa para nadie, pero vale la pena llevarle la contra.
Si alguien te tira una piedra no seas como él... tírale un ladrillo.
Y el demonio que se enamoró de su perdición. Del caos. Se enamoró de aquello que podía matarle y se ató a la destrucción que cargó siempre conmigo .
- Andalucía, España
- IscrittoFebruary 1, 2022
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