Mejor parte del guión:
Evan, sin pensarlo mucho, levantó el cuchillo. Era el mismo que Ghostface había estado usando todo el tiempo. Sin embargo, en su mente había algo más que lo empujaba. No podía dejar que ese monstruo escapara otra vez.
Corrió hacia la entrada del garaje con la determinación en los ojos. Sabía que esta era su única oportunidad.
De repente, vio a Ghostface deteniéndose frente a la puerta de su coche. Estaba tan concentrado en su escape que no notó a Evan acercándose.
Con una velocidad que sorprendió incluso a Ghostface, Evan lo atacó por la espalda. Lo empujó con fuerza contra el coche y, aprovechando la sorpresa, le arrebató el cuchillo.
Ghostface, furioso y confundido, trató de zafarse, pero Evan, con una precisión sorprendente, usó el propio cuchillo de Ghostface contra él. Con un movimiento certero, Evan apuñaló a Ghostface en el costado, justo donde la máscara se encontraba parcialmente cubierta por la capucha de su traje negro.
Ghostface soltó un grito ahogado, tambaleándose hacia atrás, pero Evan no lo dejó escapar. Aprovechó el momento y, con un rápido giro, le clavó el cuchillo en el brazo de Ghostface, dejándolo inmovilizado. Ghostface, completamente debilitado, ya no tenía más trucos.
Evan aprovechó la oportunidad, le arrancó la máscara de un solo tirón, revelando el rostro del asesino: Gregory, un viejo conocido de Evan, alguien que había estado cerca durante años. Un escalofrío recorrió la espalda de Evan al verlo, ya que nunca habría imaginado que Gregory fuera el monstruo detrás de la máscara.
Gregory, jadeando, intentó hablar, pero solo soltó una risa nerviosa.
—No lo puedes creer, ¿verdad? —dijo Gregory con un susurro, mirando a Evan con sus ojos llenos de locura. — Pensé que nunca lo descubrirías... siempre tan ingenuo.
Evan, sin darle tiempo para más palabras, lo empujó al suelo y con una última mirada de furia y tristeza, le dio el golpe final. Esta vez, la amenaza se desvaneció para siempre.