No, no soy frágil por vivir con ansiedad, frágil sería rendirme y aún así aquí estoy, me levanto cada día cargando una sensación que muchos no ven y que pocos entienden, desde afuera parece simple, hay mañanas en las que me despierto con miedo sin motivo aparente, la mente corre sin descanso, como si nunca encontrará el botón de pausa, puedo estar hablando, sonriendo, cumpliendo, y de repente sentir un vacío que no se explicar, no es que quiera sentirme así, es que mi cuerpo y mis pensamientos van más rápido que yo.
Hay días en los que respirar se siente pesado, en los que me desconozco, en los que tengo que recordarme quién soy y aún así sigo, sigo intentando, sigo aprendiendo, sigo estando, eso también es fortaleza, vivir con ansiedad no me hace menos, me hace humana. (: