Querida Lizzy
Acabó el fin de semana y pensé que no vendrías al colegio pero ahí estabas como todos los días. Me saludaste pero no mencionaste nada de aquella noche, me imagino que ya sabes que fui yo quien te llevo a casa pero no mencionaste nada tal vez te da vergüenza. No me importa realmente, que estés bien es más que suficiente para mí, además lamento tener que admitirlo pero disfrute poder pasar esa noche con tigo, es la primera vez que pase la noche a tu lado.
Pasaron las horas y todo parecía tan normal, platicabamos por momentos y nos reíamos por otros. Seguia preguntandome por qué te acercabas tanto a mi teniendo tantas personas a tu alrededor, tal vez si no hubiera estado tan absorto en mi mente me hubiera dado cuenta que algo no estaba bien. Incluso eso se oye como una mala excusa.
De la nada todos empezaron a mirar su celular, se reunían en grupos para mirar algo, mi celular vibro y el tuyo también. Era un mensaje con un archivo.
Sabíamos que eras tú, tu rostro apenas se veía pero yo te reconocería en cualquier lado. Te habían grabado en la fiesta, se burlaban mientras te tambaleabas de un lado a otro, uno de ellos te pateo para que finalmente cayeras y en el suelo te insultaban mientras luchabas por ponerte de pie. Tocaban tu cuerpo, metian sus asquerosas manos debajo de tu vestido y te tiraban del pelo cuando pedias que pararan. Estaban a punto de sacarse el pantalón cuando entro alguien, aprovechaste la distracción para morder a uno ellos pero eso los hizo enfurecer, te abofetearon y te lanzaron al armario; podías escucharles decir que volverían más tarde y ordenaban que te dejaran encerrada ahí hasta que volvieran. El video duraba casi tres minutos, pero bastó uno para que no soportara verlo más.
Podías oír las risas y los cotilleos bombardear sin piedad. Te mire rápidamente, estabas pálida como una hoja de papel y llorabas en silencio, simplemente salían lágrimas de tus ojos sin una sola expresión en tu rostro mientras mirabas el video. Por un segundo pensé que ya había visto esa clase de expresión en algun lado. Me miraste esperando algo, aun ahora no se que era.
Jamas te habia visto llorar, me partió el alma verte así.
Te tomé de la mano y te saque del salón lo más rápido que pudiste correr.
No sabía qué decirte, no me salía una sola palabra. Estabas frente a mi destrozada y no sabía cómo consolarte, simplemente te abrace.
El silencio del laboratorio se sentía tan denso y solo se rompió cuando dudosa y casi susurrando me preguntaste si eras asquerosa. "No lo eres" te respondí.
Comenzaste a llorar.
Te abrace con fuerza intentando mantener juntos los pedazos que se desmoronaban de ti.
Caímos al suelo y temblorosa, apenas logrando hilar una palabra me preguntaste
"¿Fue mi culpa verdad?"
No Lizzy no lo fue
ESTÁS LEYENDO
Elizabeth
SeramTe amo tanto que estoy dispuesto a arrancarte las extremidades para que te quedes conmigo. QUERIDA LIZZY SI NO ME AMAS, TE OBLIGARE A HACERLO.
