Coser es difícil

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—Ya no estoy tan seguro de esto, Edd

—Vamos, ya sabes como es Matt, le gusta ser romántico

—Y eso me asquea, yo ni creo en esa basura del amor

—¿Estás seguro, Tommie?- Dijo con una mirada pícara.

—¡¿Cuántas veces tengo que decirte que ODIO que me digas así?!- gritó exasperado haciendo énfasis en la palabra "odio".

—¿Lo odias igual que odias a Matt?- Edd estaba desconjonándose de risa con la situación, y más aún viendo el sonrojo de su amargado amigo de azul.

—¡Sí! No soporto que se ponga con esas cursilerías y se ilusione tanto. Ya estaba pensando en una boda y en tener hijos, ¿Qué le pasa? A mí ni me gustan los niños.

—¿Entonces no lo amas?

—Yo qué sé...¿Lo odio y lo amo a la vez?

Mientras tenían esa conversación en la casa de Edd, alguien toca a la puerta.

—Hablando del Rey de Roma...-Dice el dueño del apartamento mientras le indica a Tom que sea él quien abra la puerta, éste con una cara de pocos amigos y unas extraordinarias ganas de morir, le hace caso y va a abrir, encontrándose al esperado Matt, pero sorprendentemente cargando algo consigo.

—¿Acaso ese es...

—¡Es tu Tommie Bear!- Exclama entregándole el oso de peluche a Tom, quien lo agarra groseramente preparándose para reclamarle al de chaqueta verde por qué demonios tenía su oso de peluche, hasta que nota algo curioso.

—¿Le cosiste la cabeza?—Soltó sorprendido mientras veía las costuras violetas que tenía el oso en su cuello.

—¡Sipi! Sé que se rompió cuando ocurrió lo de Todd...

—Tord—le corrigió

—Así que quise arreglarlo porque sé lo mucho que significa para ti y un pajarito me contó que estabas triste por eso— Al escuchar eso, Tom volteó la cabeza y le dedicó una mirada fulminante a Edd, mientras este levantó los hombros ignorando por completo su cara.

Después de aquello, el grupo de amigos aprovechó que se encontraban en la casa del líder para estar juntos pasando el rato jugando, viendo televisión y hablando trivialidades, hasta que en cierto momento, Tom notó otra cosa peculiar.

—Hey, Matt, ¿Qué le pasó a tus dedos?- Dijo señalando sus manos en dónde varios dedos tenían rasguños y otros tenían banditas ligeramente manchadas de sangre.

—Ah ¿Esto? No es nada

—¿Con qué te hiciste daño?— Esta vez fue Edd el que preguntó con curiosidad

—Pues...—Titubeó Matt mientras se rascaba la nuca —Cuando cosí tu Tommie Bear puede que me haya pinchado y rasguñado un par de veces por accidente con el alfiler...Fue la primera vez que cosía en mi vida y los tutoriales de YouTube no eran tan explicativos -Terminó mirando al suelo con algo de pena, sintiéndose mal al pensar que Tom lo miraría como un idiota.

Y ciertamente el de azul soltó una sonora carcajada burlona por imaginar al pelirrojo tratando inútilmente de coser o fallando miserablemente al intentar meter el hilo en el ojo de la aguja.

Pero luego hizo una pausa y con un gran sonrojo miró a Matt (quien se sentía peor por la burla) y le agradeció.

—De verdad si me sentía un poco mal que estuviera decapitado...Gracias por coserlo, Matt

Y en ese momento su cara cambió radicalmente a una completa felicidad, abrazando a su amor lo más fuerte posible, hasta que Tom tuvo que decirle que se relajara un poco porque estaba aplastándole las costillas.

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