CAPITULO 1

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El cielo esta gris hoy también, la humedad daña mi cabello, y el frio aquí me

está calando en los huesos...

--Oye tú la pelirroja, es tu turno-- creo que se dirigía a mí, y noto el rojo de mi

cabello ya era momento de teñirlo de nuevo— ¿pasas o qué?

Sí. Era conmigo. Una de las chicas con las que competía era la que me

hablaba. Estaba ahí para una entrevista también, y se veía impaciente.

--claro.

Recogí mis cosas y me dirigí adentro, vestía un traje azul marino, con zapatos

negros de tacón. Yo debía hacer esto bien, me había esforzado demasiado

solo para conseguir esta estúpida entrevista, y lo estaba haciendo por él, yo

tenía que ser suficiente para él.

Era así, debías merecerlos.

Bienvenidos al sistema de los anárquicos.

--tienes el mejor promedio, dieces perfectos--era una rubia la que me hablaba,

en esta entrevista habían dos agregados y dos de la familia diplomática... y

yo-- tomaste seis clases extras aparte de tu pensum regular y cuatro cursos

de preparación, ¿correcto?

Silencio. Ella esperaba una respuesta, mi respuesta.

--correcto.

--bien —los demás revisaban mis expedientes, pero solo ella me hablaba, el

resto no me miraba, sobre todo los de familia diplomática, ella era una

agregada lo sabía por su apellido que permanecía en el escritorio justo en

frente de ella en una placa de color dorado—en tus clases extras, había

idiomas entre ellos inglés, francés y polaco. ¿Correcto?--asentí-- ¿dominas

los idiomas?--asentí de nuevo, estaba echa un manojo de nervios—entre las

clases, hay arte, literatura inglesa, leyes, filología y psicología. ¿Correcto?

--si correcto.

--te haría falta economía y política. Tenlo en cuenta—Dijo un diplomático. Que seguía sin mirarme. Me enderece, ¿acaso había manera de sentarme mas

derecha?

Ellos estaban menos que impresionados, pero para mí fue un año duro me

restringí de todo tipo de vida social, semanas sin dormir, sin comer, el estrés

me consumía; solo estudiaba, ser la mejor no solo de la escuela, sino del

estado, todo para estar aquí y aun así no tenía la seguridad de ser admitida.

--¿cuáles son tus intereses?, ¿por qué quieres estar aquí?, tendrás que

trabajar mucho si quieres convertirte en una agregada de la familia

diplomática.

No lo olvides, seguridad, me decía a mí misma, altives, aquí no valoraban

la humildad y sencillez.

Para ellos era debilidad.

--yo nací para ser una de ustedes, no quiero ser una ciudadana común, valoro

MUNDO ANARQUICODonde viven las historias. Descúbrelo ahora