Capitulo 3

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DOS AÑOS ANTES
CAPITULO 3
Entramos al baño, que era una habitación al menos de cincuenta metros, ¿pero qué es lo que hace esta gente en los baños? ¿eso era oro?
Busque el botiquín debajo del tocador, mientras Greg esperaba en una silla de terciopelo, rojo que hacia juego con los demás accesorios, estaba a un metro de ahí.
--¿me dirás tu nombre? siento que estoy en desventaja aquí.
Me voltee y le sonreí, abrí el maletín, tome la gasa y la rocié con alcohol. --soy Natalie Wood.
Levante su rostro y limpie la herida cerca de su ojo, con cuidado, se veía doloroso. Mire sus ojos Azules. Azul intenso. Azul como el mar del mediterráneo.
Azul como el mar mediterráneo era mi nuevo color favorito. --yo soy Greg.
--lo sé, eres de la realeza. Todos lo saben.
Yo era un poco dura, pero con idiotas como Greg, se debía actuar así, o tomarían la idea equivocada y estaba en un baño, solo con este chico sexy de mala reputación.
--¿realeza eh? vale, solo era cortesía.
--sí. Como sea...
Fui a por la herida de su labio, había un poco de sangre. Lo limpie, lo mire a los ojos un par de veces, él no me quitaba la mirada de encima, luego de eso le coloque un parche en el labio y en el ojo.
--bien te has comportado bien Greg—tome una pegatina en forma de estrella que estaba dentro del botiquín, y se la pegue justo en la frente. Lo mire—adorable.
--tu eres adorable—dijo mientras se quitaba la pegatina—Bueno, más bien como sexy, las pelirrojas prometen problemas.
Solté una carcajada que de no ser por la música, se habría escuchado en toda

la casa.
--Cariño, no soy pelirroja—pero sí lo era-- Tú, estás ebrio, el de los problemas eres tú. Ahora que lo pienso no eres tan apto para llevarme a casa.
Se levantó. Era al mucho más alto que yo, me tomo por la barbilla.
--sexys ojos verdes, o me dirás que, estoy ebrio ¿y no son verdes?—dice en tono juguetón--me curaste, así que yo te llevo.
Su cercanía hacía difícil mi respiración, pero tenía ganas de jugar con este engreído, de hermosos ojos azules...
--de hecho creo que mejor le diré a Landon—dije separándome de el—tiene toda la semana pidiéndome que salga con él de nuevo, apuesto que me llevara, y está más sobrio que tú.
Abrí la puerta pero el me halo dentro y cerró de nuevo.
Me acorralo entre él y la puerta.
--cariño, ¿hueles esto?—se me acerco—esto es alcohol, ginebra para ser más exactos. Landon ha consumido al menos tres tipos de drogas en el último par de horas, y un estupefaciente en su bolsillo que colocara en la bebida que te va a ofrecer cuando tú le pidas que te lleve a casa.
--estas mintiendo.
--mira, como sea—dijo rodando los ojos y apartándome de la puerta—Solo te estoy advirtiendo.
Se marchó y me dejo en el baño. Imbécil. Sobre Landon tenía razón, por eso le rechazaba cada vez más. No tenía buena reputación, pero por ser un sangre azul siempre se salía con la suya ,bueno, todos eran de una terrible reputación.
Salí del baño y ahí estaba Landon.
--mi primo ¿coge bien?
Me sonreía con una risita diabólica en espera de mi respuesta.
--no tengo idea, Landon. ¿Pero sabes que si se? que se le da bien las palizas--le lance un beso y le di la espalda--nos vemos por ahí.
Bueno al parecer terminaría yendo sola a casa, no quedaba tan lejos y era un

buen vecindario, pero uno nunca sabe, un psicópata puede estar esperándote a la vuelta de la esquina.
Camine dos cuadras más abajo, note que un auto venía detrás de mí, empezó a disminuir la velocidad, mi corazón empezó a latir a mil por hora.
--hicimos un trato.
--laaa madre Greg, estaba a punto de salir corriendo.
Había dejado de caminar para responderle, ahora estábamos frente a frente. El en el auto y yo en la calle.
--Dios. Tranquilízate--me sonrió—ven sube, deja de hacerte la de rogar.
Lo pensé un momento, estaba haciendo un frio terrible, tanto que la niebla difuminaba el ambiente a lo lejos y no había traído un abrigo, eran las doce de la noche, creo que me convenía subir a ese auto.
--bien, como sea.
Rodee el auto y me subí en el asiento del copiloto, cerré la puerta.
--lindo auto, Greg. Muy lindo.
Era un muy lindo auto, un auto de mafioso, por dios, creo que este tipo de autos nunca pasarían de moda pero las mejoras eran considerables, cada año mejor, quien conduce una hummer a los...
--¿qué edad tienes?
--diecisiete. Recién los cumplí. ¿Tu?
--Quince.
Detuvo el auto. Casi pego la cabeza al parabrisas.
--¿qué demonios te pasa?--le pregunte furiosa-- estas tan ebrio, ¿que no puedes conducir?
--¿Quince? ¿Es un chiste? dime que al menos estas a punto de alcanzar los dieciséis...por favor.
Ah era eso, claro. Pero ¿acaso es mi culpa que no haya preguntado antes? Es totalmente su responsabilidad. Solté una risa.
--definitivamente...no. apenas los cumplí la semana pasada--me miro con los ojos desorbitados-- oye no es mi culpa que no hubieses preguntado antes.

--me van a encerrar de por vida—arranco el auto de nuevo—estoy intentando ligar con una niña de quince. Infiernos.
--oye, aquí estoy. Puedo oírte—le agite la mano cerca del rostro—puedo caminar en serio, si te sientes taaaan estúpido.
--¿estás loca? Ahora te veo como mi hermana menor, me culparía toda la semana si te pasa algo.
--¿toda la semana? ¿Ni siquiera todo el mes? pff vaya hermano eres—ya casi llegábamos a mi cuadra--cruza aquí.
--bien--hizo un giro suave--lindo vecindario.
--si, gracias. Aparca por ahí--le señale-- me bajare aquí.
--¿no prefieres que entre y te deje en la puerta?—dijo mientras veía el largo camino de la verja a la puerta principal—tu casa se ve lejos--mi casa tenía un portón en la entrada y la casa estaba bastante lejos de la verja--¿tu familia es agregada?
La pregunta se debía porque era una linda casa. Si, mi familia tenía dinero, bueno digamos que papa, tenía una empresa muy productiva. Esto era raro, normalmente la gente con dinero era agregada o diplomática, pero mi familia era una de las pocas excepciones, más bien la única que hasta el momento conocía, eso me recordó al comentario de Landon el día que lo conocí.
--no. no todo el dinero reside en el sistema, Greg. Gracias por traerme, intenta no seguir sintiéndote culpable.
Me sentí un poco mal porque había salido con chicos lindos, pero los diplomáticos eran clasistas, las fiestas son otra cosa.
Le guste al chico Greg, y esto era nuevo, porque al parecer me gustaba también. Pero...es un imbécil sin personalidad, recuérdalo.
--no me siento culpable tu eres mucho más linda ahora que bajo las locas luces de la fiesta.
--oye detente, amigo—dije al borde de la risa, pero no era mi comentario lo que me causaba gracia, eran los nervios por lo que el acababa de decir—Soy una chica menor, puedes ir a prisión por esto.

Baje del auto, abrí la verja y entre.
Voltee y Greg me estaba sonriendo, le sonreí de vuelta. Estúpido sangre azul.

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⏰ Última actualización: Apr 01, 2022 ⏰

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