el informe

321 19 0
                                        

NARRA STILES

Estaba con mi padre en el coche, sacando la comida que habíamos pedido. Estaba deseando esos ingredientes grasientos que tanto me alegran la vida, pero algo me sacó de quicio.

—¿Se han olvidado de mis patatas fritas? —le pregunté, mirando el paquete con desdén.

—No deberías comer patatas, y menos fritas. —respondió él, siempre con ese tono de sermón que hace que quieras arrancarte los pelos.

—Pues llevo encima un arma, así que si quiero patatas fritas, ¡tendré patatas fritas! —le contesté, levantando el paquete con una sonrisa desafiante.

—Si crees que evitar las contradicciones en todas tus frases hace un argumento más legítimo, te equivocas. —dijo, bebiendo de su refresco como si no estuviera viviendo mi guerra de patatas.

La radio se encendió de repente, y aunque quería ignorarlo, algo en el tono de la voz hizo que me tensara.

—Unidad uno, me recibe. —fui a cogerla, pero mi padre me dio un golpecito en la mano.

—Perdón. —murmuré.

—Unidad uno, te recibo. Tenemos un posible 187. —respondió la voz al otro lado. Me giré rápidamente a mi padre.

—¿Asesinato? —pregunté, mi voz más seria de lo que esperaba.

__________________________________________

Llegamos al sitio y vi a Lydia y Jackson cerca. Un vistazo me dijo que algo raro pasaba, y claro, con lo que acababa de escuchar, mi sexto sentido estaba alerta.

—Quédate aquí. —mi padre me dijo mientras salía del coche. Yo observaba a Jackson, que no parecía estar del todo bien.

—¿Qué hace este aquí? —me pregunté en voz baja, viendo cómo Jackson comenzaba a discutir con mi padre. Decidí bajar del coche.

—¡Ey, mira, es un muerto! —le señalé a mi padre, apuntando con el dedo hacia el cadáver. Él me miró rápidamente, luego me hizo una señal para que me metiera de nuevo en el coche.

__________________________________________

NARRA KARA

Llegué al instituto, y Stiles, como siempre, tenía todo un relato para mí. Ya sabíamos que Scott no iba a aparecer, por alguna razón que no lográbamos entender. Así que estábamos en clase de física y química, pero el ambiente era todo menos normal.

El profesor, con su voz monótona, intentó romper el silencio.

—Permitidme recordaros que esta noche es la reunión con los padres de los estudiantes. Los que tengan una media por debajo del suficiente tendrán que asistir, y no diré nombres porque la vergüenza y el disgusto serían castigos suficientes. ¿Alguien ha visto a Scott McCall? —nos miró a Stiles y a mí, y me sentí como si estuviéramos siendo interrogados.

Stiles, con su típica actitud, levantó la cabeza con la tapa del subrayador. Justo en ese momento, Jackson entró en la clase.

—Está bien, leer la unidad nueve, a... Y, ¿señor Stilinski? —dijo Jackson, mirando la tapa del subrayador. Luego la escupió y la cogió con descaro.

Me giré hacia Danny, que estaba sentado cerca, y le hice una pregunta sin pensarlo mucho.

—Ey, Danny, ¿podemos hacerte una pregunta?

—No. —respondió él sin mirarnos siquiera.

—Te lo diré igualmente. ¿Ha venido Lydia contigo hoy a clase? —pregunté, ignorando su respuesta de inmediato.

teen wolfDonde viven las historias. Descúbrelo ahora