Como el que va al casino,
con esa gran desesperación,
pensando es su constante desgracia,
creyendo que lo perderá todo;
pero aún así va,
aún así se arriesga,
porque lo necesita,
necesita ese pequeño golpe de suerte.
Esa persona fui yo,
cuando fui por ti,
desconfiando por el dolor de las cicatrices,
pero intentándolo,
con la pequeña esperanza de ganar,
sabiendo que te necesitaba,
sabiendo que serías lo mejor que conseguiría nunca.
Tuve mi pequeño golpe de suerte,
y,
amaré el día en el casino,
pase lo que pase,
por siempre.
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Essence
PoetryNo es ninguna historia narrada o inventada, simplemente un desahogo de sentimientos.