12

449 48 3
                                        

Sesenta y cinco días.

Yeji llegó a mi casa muy temprano, intenté convencerla de que estaba bien pero no funcionó, me sacó de mi cama a escobazos y me obligo a bañarme y vestirme, hice todo con lentitud para lograr que se aburriera pero era en vano, ella seguía golpeándome para que me moviera.

Normalmente hubiera estado feliz por comer helado y pasear por el parque pero ese día no lo estaba. Sabía que a Yeji le dolía verme así, por más que intentaba subirme el ánimo, cada vez que lograba sonreír pensaba en ti y automáticamente mi sonrisa se volvía una mueca de dolor.

Después de pasar el día con ella, volví a mi casa. Mis padres habían ido a la boda de unos familiares y eso significaba que estaba completamente solo, mejor para mí.

Mis piernas flaquearon en el instante en que te vi sentado frente a la puerta, carraspee para llamar tu atención, cuando me viste te pusiste de pie y te acercaste a mí con los ojos puestos en el suelo.

— San, no esperaba verte aquí — dije intentando disimular la emoción que sentía por estar cerca de ti.

— creo que lo mejor para ambos es aclarar las cosas, Yeji me dijo que no estás nada bien y eso me preocupa. — me mantuve en silencio, no tenía idea de que podía decir — te quiero, Woo, en serio te quiero... Pero ya no hay un nosotros y no habrá un nosotros otra vez — mis ojos se cristalizaron y bajé la mirada — me lastimaste mucho y en el proceso también te hiciste mucho daño a ti mismo.

— lo sé, lo sé, sé que te lastime pero quiero reparar el daño que hice.

— ahora estoy con Mingi — Levante la mirada, también estabas llorando — cuando me dejaste él estuvo para mí, él se ganó mi corazón y, en serio me duele decir esto, pero lo quiero.

Te mire en silencio, mi mente estaba dando vueltas. Quería gritarte tantas cosas, pero en el fondo sabía que yo me lo había buscado. Me diste un abrazo y te fuiste, llevandote contigo una gran parte de mi corazón

Look At Me || WoosanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora