2º Vuelta al río.

245 11 0
                                    

VUELTA AL RÍO

--Vamos a bañarnos—dijo Carlos.

Yo me quedé de piedra. No me esperaba eso de él, ya que casi siempre que nos pasaba alguna situación parecida y nunca nos bañábamos. Sin embargo esto fue diferente. ¡NO NO PUEDE SER!

--No... no tenemos ropa para volver... Carlos—lo dije como excusa para no meterme. La verdad es que no quería hacerme más líos en la cabeza, no quería malinterpretar mis propios pensamientos.

--Bueno pues en ropa interior—dijo él con total normalidad. No se daba cuenta que para mí era un poco... incómoda la situación... yo ataqué de nuevo.

--No tenemos ropa interior para volver y hasta que se seque... no nos vamos a quedar desnudos, ¿no?

Carlos me miró directo a los ojos y como si se tratara de una broma dijo con tono humorístico.

--Pues entremos desnudos y dejamos la ropa afuera para que no se moje.

Esas palabras me cayeron como si fueran grandes piedras sobre la cabeza. Carlos quería que él y yo nos metiésemos en el río... desnudos...

--¿¡¡¿Pe-pero te has vuelto loco?!!?—le dije un alterada.

Al principio creía que Carlos iba a decir que estaba de broma... pero nada de eso. Lo estaba diciendo en serio.

--Bueno pues si tú no quieres, ya entro yo ¿ok?

--Vale...

Carlos se puso de pie y se empezó a desnudar. Yo aparté la mirada lógicamente pero... ay no sé... me estaban comiendo las ganas de verlo desnudo... era unas ganas un poco malas pero por suerte pude contenerme.

Carlos acabó de desnudarse y se metió al agua.

--Buah está fresquita el agua—decía mientras el agua le llegaba hasta el ombligo.

Que gusto más raro me estaba socavando los ojos. No podía dejar de ver a Carlos, esa piel que ya sabía yo que era suave y se veía blanquito ahí frente a mí. Desde el agua se le veía grandote, esto era como... ¡las películas porno!

Me calmé un momento y aparté la vista de él. Miré su ropa y su bóxer. No me puedo creer lo que se me pasó por la cabeza. El bóxer estaba ya "moldeado" de tal manera que se veía que Carlos tenía un buen bulto... ahí... abajo...

¿¡PERO QUE DIGO!? Casi me doy una cachetada a mí misma por pensar en cosas que no debía... pero es que mis hormonas y mi memoria me estaban jugando una mala pasada... me acordé de las escenas en la que Carlos me dominaba y me hacía suya... ¡¡¡AYYYY NO PARA!!! Me decía a mí misma.

--Oe métete al agua—esa voz rompió con mis pensamientos. Carlos no paraba de insistir en que me metiese al agua y yo... no sabía... no quería parecer... yo...

--O...Ok... ¡PERO NO MIRES! —le grité.

--Ya pues jajaja—dijo Carlos mientras se daba la vuelta.

¿¡¡¿PERO QUE ESTOY HACIENDO?!!? ESTO NO DEBERÍA HACER UNA CHICA COMO YO, ES DECIR, YA DIJE A MI FAMILIA QUE PRIMERO ESTUDIOS Y LUEGO NOVIOS. BUENO CARLOS NO ES MI NOVIO PERO... PERO...

Mientras pensaba en esto ya estaba desnuda sin darme cuenta y empecé acercarme al agua. Estaba fría pero lo suficientemente agradable para quitarse el calor de encima.

Carlos no me miraba y yo estaba detrás de él. Intenté irme rápidamente al fondo para que así el agua me cubra los pechos y que por fin podamos vernos... espera... ¿vernos?... ¿por qué querría verle? Sin embargo el agua no alcanzaba a cubrirme los pechos, sino solo hasta la mitad del abdomen. Estaba de espaldas a Carlos y éste se volteó sin que le dijera.

Relato: perdí mi virginidad con mi compañero de clases gordito (Hetero)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora