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Mio

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Abrió sus ojos lentamente, escuchando un ruido algo fuerte que llamo su atención. Se levantó y estiró con tranquilidad, para después comenzar a contemplar la vista frente a él.

Un departamento que no era el suyo, en una cama que no era la suya y un olor completamente distinto en el aire. Sus recuerdos eran claros, pero la idea de que haya ido a la casa de alguien así como así, le parecía bastante extraño, más de su parte, él nunca hacía cosas así.

Trato de llamarle al chico con el que había estado la noche anterior, pero nada. Ni siquiera los mensajes le contestaba, lo cual le molestó. Y se molestó más porque no tenía porque molestarle, solo era un chiquillo que estaba con él por conveniencia, como un mutuo acuerdo.
Algo que ambos necesitaban.

Olvidó su berrinche pasajero y se levantó poniéndose sus calzoncillos, para poder estar más cómodo. Se paseo por el cuarto con tranquilidad, viendo un par de fotos enmarcadas, en la mayoría estaba el con otras personas, pero siempre tan joven y tan lleno de vida como cuando lo conoció. Se veía cómodo aunque demasiado simple, para como era el rubio, esperaba algo más exagerado o desordenado.

Salió a la sala, que realmente no estaba muy lejos. La noche anterior no se había dado cuenta de muchas cosas pero al parecer su departamento era mucho mas pequeño de lo que se veía.

Mientras tanto, del otro lado de la ciudad estaba Goodspeed llegando al salon de clases y recibiendo un severo regaño por parte del profesor en turno. El dia recien empezaba y ya tenia bastante mierda para resolver, aparte del asunto pendiente que dejo en casa, aunque este se encargaba de molestar remotamente, pues sus mensajes y llamadas no pararon durante un buen rato. Incluso penso en tirar el aparato por la ventana, pero gracias a dios paro antes de que tomara muy enserio esa opción.

Cuando la hora de descanso se aproximaba, se lamento por no haber tomado su desayuno en casa, lo habia olvidado por completo y ni siquiera su cartera traia consigo. Suspiro y se limito a buscar algun rincon lejano para tomar una siesta, lo que tenia ya apartado hace mucho por suerte. Era el unico lugar de la escuela donde no habia gente haciendo bullicio o fumando, por lo que podia dormir con tranquilidad.

Lo que le encantaba de aquel lugar era que habia un gran arbol y su olor inundaba su mente mientras dormia. Despues de un rato descansando, escucho un ruido acercandose, asi que molesto decidio hechar un vistazo, aunque casi le haya causado un paro cardiaco.

– Oh, sabia que habia alguien pero no crei que fueses tu.

– Ahh, crei que era el unico que conocia este lugar –Rio nervioso el rubio.

El ventrexiano arrugo su nariz un poco, mientras lo miraba con duda.

– No es como que me pertenezca o algo! Solo ignorame, no he tenido un muy buen dia. –Suspiro , mientras volvia a cerrar los ojos.

– No es como si fuese a ir si te veia aqui –Rio el ventrexiano, sentandose cerca de el– En realidad me di cuenta de este lugar hace poco, es bastante tranquilo.

– Lo se, es como si estuvieras en un lugar completamente diferente –Rio el rubio dejando los nervios de lado.

El silencio se coloco entre ellos de manera sutil, sin marcar mucha diferecia ni llegar a ser incomodo.

– Oye... –Comenzo el pelinarnaja– Me estaba preguntando como eras en realidad... hay muchos rumores sobre ti rondando por ahi, ya sabes...

– Hmm? Que tipo de rumores? –Pregunto sentandose en la hierba, para poder concentrarse mejor.

– Pues hay varios... –Rio el menor, rascandose la nuca– Algunos dicen que eres gay... otros que eres el jefe de una pandilla al otro lado de la ciudad... son cosas muy tontas la verdad.

Call me "Daddy" (GaryCato)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora