Imagen 7

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Ya sé lo que se siente cuando dicen que hay demasiada gente en las graduaciones, igual no era mi caso, si no el de mi mejor amigo Agustín.

Vivimos en Miami y somos vecinos desde que tenemos uso de razón y desde ahí éramos inseparables, desde el jardín hasta ahora. Lo único que no teníamos en común era la edad, yo uno menos que él.

Ahora estamos esperando que dijeran el nombre de mi amigo para así aplaudirlo. Estábamos esperando su madre, su hermano mayor, su hermana menor y yo, somos su única familia que le queda.

-Agustin Correa

-¡¡¡ESE ES MI AMIGOOOO!!!- Me levanté de mi asiento orgullosa de él, su familia, solo aplaudieron. Agus al escucharme larga una pequeña carcajada.

Pasaron las horas y estábamos festejando en su casa. Ese día lo iba a festejar con la familia y al día siguiente con sus compañeros, pero de igual forma me invitó.

-Agus- me acerqué a él y le susurré-¿Vamos a la playa? Esta hermosa la noche en la costa- no obtuve una respuesta, asi que insisti- estamos a 5 cuadras, plis, plis, plis...

-Esta bien Lu

Nos levantamos y le avisamos a su madre que iríamos a la playa entonces nos permitió ir. Lo malo es que su hermanita pequeña quería venir con nosotros pero su madre no la dejó.

Llegamos a la costa y empecé a correr

-¡Detente!- Gritaba agustín mientras me alejaba de él.

-¡A que no me atrapas!

-¡¿Me retas?!

-¡¡TE RETO!!- Apenas escucho lo que le dije corrimos hacia el mar.

Cuando el mar estaba por tocarnos los pies me frené igual que él. luego los tiré por la arena y seguí corriendo pero en un alcance que las olas llegaran a mis pies. Agus ya no me estaba corriendo a perseguirme, si no corrimos y como si nada, sin contar un chiste nos empezamos a reír.

-ok ok, basta- le digo poniendo mi brazo para que no siga corriendo- estoy agotada.

-Ya era hora.

Nos sentamos en la orilla y apenas nos mojamos los pies. Nos quedamos apreciando la belleza de la luna.

-Estas hermosa hoy

-Sip, la luna está hermosa- el me miro pero yo seguía enfocada en el paisaje

-No hablaba de aquella luna, Luna

-Gracias agus...- De la nada el silencio reino entre nosotros y la atmósfera fue incómoda

-Mierda, perdon pero te lo quise decir desde hace rato- no entendía qué pasaba en ese momento

-Tranquilo... No es necesario decirlo...

-Eres muy inocente Luna... A la mierda la vida. Luna- se levanta y me mira como estaba sentada y mirándolo fijamente. Me sentía incomoda asi que me puse enfrente de él- Te conozco mejor que yo y cada vez que ibas con algún chico me daban celos, cuando te hacían daño y luego me lo contabas me daban ganas de ir y patearles la cara pero vos me detengas, porque no querías que nadie salga herido- quería que no dijera lo que está por decir- Te amo Luna, con todas tus imperfecciones. Por Favor di algo al menos.

Mi primer beso fue con mi vecino, en aquella playa, en aquel preciso momento.

Luego de pasar unos minutos nos dimos cuenta que ya era muy tarde así que buscamos nuestros zapatos y luego fuimos. Como estábamos con toda la energía y felicidad de la nada se me ocurrió tirar el zapato en la calle y él lo buscaba. Fue la peor decisión de mi vida. Luego de eso solo se escuchaba el pitido de un coche que estaba avanzando hacia agus... Lo primero que se me ocurrió fue ir y abrazarlo.

Ahí fue mi último sentimiento, aliento, abrazo, mi última vez de todo...

Vivíamos en Miami y éramos vecinos desde que tenemos uso de razón y desde ahí éramos inseparables, desde el jardín hasta ahora en el accidente cuando los dos morimos. Lo único que no teníamos en común era la edad, yo uno menos que él. Lo último que compartimos juntos fue aquel abrazo y la felicidad de decirnos en la cara que nos amábamos.

Historias Perdidas #2Donde viven las historias. Descúbrelo ahora