D

1.1K 112 3
                                        

Scott.

Al dar la vuelta se encontraba ahí, como si de verdad le importará por lo que estaba pasando Stiles.

- ¿De verdad que te atreves a aparecer aquí luego de todos los días que pasaron cómo si nada?- camine a él para que no se acercará más.

- Sólo quiero saber cómo está- intento pasar por mi lado, pero lo empuje.

- ¡Como si eso te importará, tú lo dejaste porque era molesto ¿No?! ¡Pues bien, largate!- grite mostrando mis ojos rojos y apretando mis manos- Él no necesita a alguien como tú.

- Tú no puedes mandarme Scott- gruño mostrando también sus ojos rojos.

Estaba a nada de lanzarme a él cuándo la puerta se abrió mostrando a Noah con algo que no comprendía en su mirada.

- ¿Se puede saber que pasa aquí? ¿Cuándo mi hijo está en su examen?- pregunto dando unos pasos a nosotros, de inmediato me tranquilice, no quería provocar algún problema cuándo era un día preocupante.

- No es nada señor- dije bajando mis manos luego de que mis garras desaparecieran.

- ¿Y tú Derek que haces aquí?- asintió y ahora puso su atención en Derek.

- Vine a ver a Stiles- le mire, era un idiota si creía que lo vería.

- Por lo que veo ya no estás con mi hijo así que, ¿Para que vienes?- se cruzó de brazos con su mirada sería.

- Sólo quería saber cómo está.

- Cómo está...¿Enserio?....Ya no debes preocuparte- se dio la vuelta- Vamos Scott mi hijo nos necesita.

Camine detrás de el viendo a Derek quedarse parado fuera, tal vez yo no debía meterme en esto pero me hacía enojar bastante su comportamiento, primero es todo protector y posesivo con Stiles y después gruñón y descuidado con Stiles, mi amigo era el que tenía que decidir.

Al entrar el médico se encontraba hablando con mi madre y por su mirada nada estaba bien, los dos vieron a Noah. El doctor vio la pantalla dónde mostraba los resultados del cerebro de mi amigo.

- Señor mire, ¿Ve usted el tejido ahí y de ahí? -señalo los puntos- Ambos puntos muestran señales de atrofia- no sabía lo que eso significaba, pero Noah abrió la boca llevando su mano a sus labios y se quedó así hasta que hablo.

- Atrofia- repitió como si no lo creyera.

- Lo lamento mucho- dijo el médico con pesar.

Y ahí lo entendí, mi amigo tenía lo mismo que su madre. Su padre se inclinó y mi madre lo abrazo, nunca lo había visto llorar como ahora, estaba destrozado.









16/06/21

Siempre te amaré (COMPLETA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora