XIII- ¿Is this Love?

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||22 de Junio de 2017||

Tenía que volver a verlo después de una semana.

Aún no sabía si lo que tenía era mal de amores o si sufría un desamor. Le parecían sentimientos tan parecidos.

Reviso el reloj de su celular: debía irse.
Guardó las últimas cosas en su bolso de mano

Al salir de su habitación encontró a Elías.

-Bueno Elías.-abrazo por los hombros a su amigo- nos vemos el domingo.

-Nos vemos el domingo.-sonrio el- No seas mala

Amelia ignoró el comentario mientras que entraba en la cocina tomando dos alfajores Havanna.

-Chau.-fue su única respuesta al salir de la cocina tomando su valija que había dejado en la sala la noche anterior.- Cuídate.

Le dió un abrazo antes de salir por la puerta...

Luego de hacer el despacho de rutina y los otros trámites se dirigió hacia la sala de embarque dónde debía esperar, sin antes pasar por uno de los Starbucks que hay en el aeropuerto.

Sus últimos días fueron amargos y el motivo se encontraba sentado a unos pasos de ella

Quería odiarlo.

Sin embargo no podía hacerlo.

•Qué ganas de romperte la cara...y luego romperte la boca• pensó mirándolo.

"Contrólate, Roma Amelia Khair" se repitió una y otra vez.

Se acercó vagamente hacia él, golpeó su pie con el suyo y se sentó a su lado como si nada.

Domhnall la observó.

-Hola

-Hola.- sonrió- ¿Listo para soportarme por cuatro días?

Domhnall la miró extrañado, en su proceso mental no estaba la posibilidad que ella estuviese enojada, ni siquiera en su cabeza- que constantemente solo la habitaba ella ultimamente- podía entender alguna razón en especifico que fuese de peso.

Asi que solo se limitó a sonreír y seguirle el juego, pensó unos segundos que en realidad ella solo estaba... jugando.

-Claro, un calvario - le respondió con el mismo sarcasmo finjido

Amelia lo miró, haciendo una mueca de desagrado hacia él, haciéndolo reir sin saber que estaba provocando más enojo en ella.

<< Que lástima que no pueda estar en otro lugar - le decía despectivamente ocultando una risita traviesa.

Amelia solo giró su mirada haciendo un suave "mmh" casi imperceptible al oido humano mientras sacaba su telefono para entrar a WhatsApp.

Los siguientes 40 minutos transcurrieron en completo silencio entre los dos hasta que su vuelo fue anunciado.

Ella se levantó dejandolo atrás, el sonar de sus zapatos le hizo eco en sus oídos, viendo como ella se alejaba.

¡Que imbécil había sido! no pudo negar al bajar su mirada, despertando al caer en cuenta de lo vulgar que había sido con ella y con eso, apurando su caminata quedándose a su par.

-Ey.- habló el poniendo una mano en su hombro

-No. Me. Toques.

-El lunes te escribí pero no me respondiste.

Amelia se detuvo girando sobre sus pies para estar frente a él.

-¿No te respondí?. ¿En serio?

Perfect StrangersWhere stories live. Discover now