. Universo alterno: Edad media
. Kacchanfem!
Bakugō había caído en las manos del amor.
La hechicera suprema de todo Zurus, aquella que no necesita de un báculo para invocar o gemas para transformar, se había enamorado el último hijo de los Midoriya.
Midoriya era parte de la familia real y como tal estaba comprometido con el Reino del Norte. Eso rompió el corazón de la suprema hechicera.
Tres días antes de la boda desapareció u todos buscaron por cielo, tierra y mar.
Al no saber el paradero de su amado ella se largo del reino de Zurus junto con un animalito para vivir en el bosque sin nombre, aquel bosque que solo los bendecidos del mana y gente que no aprecia su vida pueden entrar mas pocos pueden vivir.
Uraraka: ¿Bakugō–sama? – una joven aprendiz entro a la cabaña de la suprema – en el mercado había unas señoras hablando de una hechicera que nunca pudo encontrar al amor de su vida y b-bueno eso me hizo recordar a…
Bakugō: ¿A mi? – una mujer de cuerpo despampanante y altura envidiable apareció de repente
Uraraka: E-es que la historia se parece tanto a la de usted que… b-bueno quería saber si eran ciertos ¡No me tomé por chismosa Bakugō–sama! – de fondo se podía escuchar unos pequeños golpeteos
Bakugō: No te culpó por querer saber de mi pasado cara redonda pero hay límites – la chica se desánimo – pero, esa historia la que acabas de por, era cierta
Uraraka: Ow, lo siento mucho por eso Bakugō–sama – algo se escuchó romperse y un pequeño conejo de tonos oscuros y ojos verdes salió corriendo
Bakugō: No te preocupes – la mujer que vestía tunicas negras se hincó y tomo el conejo con una sola mano – yo sé que mi querido Izuku está muy cerca de mi – la mujer sonrió pero el conejo tembló – Uraraka quiero que me traigas algunas perlas de lago de las sirenas, plumas de águila y algunas zanahorias ¡Y más te vale no estar chismeando!
Uraraka: S-si mi señora – y la muchacha se fue corriendo, no le gustaba ver a su señora molesta ya que daba trabajos peores
La suprema hechicera solo tuvo que tronar los dedos para que las puertas se cierren y las cortinas bajen dejando en oscuridad, una segunda vez trono los dedos y las velas se habían encendiendo.
Bakugō: Porque yo sé que mi querido amado siempre estará conmigo – alzó el conejo hasta que esté quedará rostro a rostro – a que si, Deku – y está sonrió desquiciada
El que una vez fue conocido como el joven príncipe –convertido en conejo– tembló.
Porque Bakugō ama demasiado a Deku como para llevárselo cueste lo que cueste.
ESTÁS LEYENDO
Re-cortes 2.0
FanfictionSegunda parte de Re-cortes ⭕Pareja Katsudeku/Dekubaku ⭕ Los personajes pertenecen a Kōhei Horikoshi
