II

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Esa noche en el reino oscuro, solo se hablaba de una cosa, la joven de cabellos blancos y ojos rojos. Incluso las soberanas, generales y Zelena que compartían la mesa, a la hora de cenar no podían evitar pensar en ella.

-¿Me gustaría saber su nombre?- Pregunto Zelena mirando a las demás, pero Mulan no estaba allí y era la que tenía la respuesta, de pronto se acoro de algo.- ¡Diana, Alex!- Con un simple grito de la princesa sus guardias entraron al salón alertas.

Regina sonrió complacida por la elección de Mulan, en torno a la seguridad de su hermana. Aunque noto otras cosas, referentes a su hermana y Diana. Las jóvenes guardias hicieron una reverencia al constatar que no las llamaron por peligro.

-¿Chicas saben el nombre de su amiga?- Ante la pregunta de Zelena, que parecía un ángel, según Regina por preguntar lo que ella quería, las jóvenes se miraron algo nerviosas.

-Algo va mal...- Quiso saber Morgana y las vio temblar un poco.

-La general Mulan nos prohibió hablar de eso...- Al ver el miedo en la mirada y gestos de las jóvenes reclutas, las reinas decidieron dejar de presionar.- Pero, nosotras le decimos Hircine...

-Como el daedra de la caza...- Comento Sam y Alex asintió.

-Interesante, como lo gano si se puede saber...- Se mostró curiosa Helia, las jóvenes guardias se mostraron más relajadas, al parecer la orden mordaza era por el nombre no lo referente a la chica.

- Un día, de entrenamiento de cacería y rastreo, nos encontramos en una luna de cazador...- Las presentes escuchaban atentas como un cuento antes de dormir.- Todos nos asustamos por la imponente luna roja, era la primera vez que pasábamos una fuera de casa o el reino, seguimos a nuestra presa por densos bosques, todos temblábamos bajo la mirada de la general, menos una, su mirada roja seguía algo con detenimiento. De repente ella había ordenado que nos detuviéramos, la general le hizo caso, pero nosotros no sabíamos lo que pasaba, cuando una lamia salió de entre las sombras...- Todas las que escuchaban el relato, constataron el miedo en los ojos de Diana que era la que contaba, como si lo estuviera viviendo frente a ella otra vez.

-Mato a 5 de nuestro grupo en solo un minuto. No podíamos con ella, además de por el miedo por no conocer de ella. Sin embargo nuestra amiga, saco un polvo plateado, que ahora conocemos como polvo lunar y lo esparció por el lugar, este se pegó a la lamia y con la luz de la luna delato su posición. Mientras seguía sus movimientos y la general nos protegía, ella bebía una poción negra, al parecer toxica, pues venas negras se vieron en su cuerpo, y de su nariz boto una gota de sangre que al caer en el piso, mato la vegetación a sus pies. La lamia se mostraba irritada por su presencia y el no poder llegar a nosotros. La general le dio su espada al ver la de ella romperse, y la vimos cortar el brazo derecho de la criatura vampiro. Para luego cuando esta le mordió el cuello, notar que no se recuperaba. Algo afectaba a la vampiresa, su boca se empezó a volver negra como el alquitrán, y venas negras se extendieron por todo su cuerpo debilitándola. La poción que nuestra amiga había tomado causo eso...- Siguió con el relato Alex.

- ella le corto la cabeza, pero las heridas que la vampiresa le había infringido eran muchas, más aun asi. Tomo el arco y le disparo al ciervo pintado de blanco en una pata que seguíamos desde hacía tiempo, dándole justo en el pecho y matándolo.- Dijo Diana asombrando a las demás.- Desde ese día decimos que el daedra de la caza le sonríe y la tomo como adalid, si es cierto o no, no sabemos. Solo nos gusta creer eso, por eso el nombre de Hircine.

Las reinas y compañía les agradecieron el relato. Al retirarse las jóvenes, comentaron asombradas, y curiosas, otras como Sam y Helia sobre la joven. Esperaban impacientes la llegada de Mulan quien estaba resolviendo algunas cosas, al verla entrar se notó el cansancio en sus ojos, o por lo menos Helia lo noto.

Caballero OscuroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora