#4: Evolución

247 28 66
                                    

Los Cuatro Fantásticos finalmente se encontraban frente a aquel ser que había enviado al ejército de pesadilla contra la superficie

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Los Cuatro Fantásticos finalmente se encontraban frente a aquel ser que había enviado al ejército de pesadilla contra la superficie. El Hombre Topo era una criatura humanoide de no más de un metro sesenta de altura, con un cuerpo tan musculoso que hasta parecía desproporcionado. Sus protuberantes dientes amarillentos y chuecos —aunque con gran filo— dejaban en claro su nula higiene. Su traje verde parecía sucio y manchado, mientras que su capa estaba hecha jirones. Lo único que parecía estar en buenas condiciones eran sus gafas grises.

—¿Por qué atacaste la superficie? —cuestionó Richards, dando un paso al frente de su grupo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—¿Por qué atacaste la superficie? —cuestionó Richards, dando un paso al frente de su grupo.

—Porque ustedes, los que habitan la superficie, no son más que usurpadores. ¡El mundo nos pertenece a nosotros, los monstruos! Ustedes, con sus protectores y su tecnología se adueñaron de algo que la naturaleza nos había dado a nosotros. ¡Ustedes expulsaron a mis niños a las profundidades, como ocultan la mugre bajo sus alfombras! Pero ya no toleraremos estas humillaciones. ¡Ahora tomaremos lo que nos pertenece!

—Tú no te ves como un monstruo —dijo Richards.

—Tal vez crecí como uno de ustedes, pero por mis diferencias me rechazaron y me exiliaron como a mis niños. Le sorprendería, Dr. Richards, lo que un genio como yo puede hacer cuando esta lleno de odio. Le sorprendería lo que un poco de  tecnología alienígena y mucho conocimiento en bioingeniería puede lograr.

—Estas criaturas, ¿tú las creaste?

En eso, dos seres similares a hombres lobo cayeron sobre el Fantasticar.

—Las ayude a evolucionar, así como yo mismo evolucione —afirmó el Hombre Topo—. Desde el momento que entraron aquí, sellaron su destino. Pero su sacrificio no será en vano. Invadiré el mundo de la superficie con mis hijos, y llevaré sus cadáveres para mostrarle al mundo que ya no pueden protegerlos de nosotros.

Más seres de apariencia vagamente humana se fueron aproximando, siendo capaces de escalar las paredes. Su piel pálida dejaba ver el color de sus venas por debajo de esta.

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Cuatro Fantásticos: Terror en lo ProfundoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora