El Dilema...

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No sabía que hacer, decirle o no. Si le cuento algo sobre lo sucedido puede que su reacción sea la de el hermano mayor y quiera partir el cielo en dos, si no lo hago no podre verlo ya que se me va a salir. Es muy difícil guardarle un secreto a el es el típico hermano todo poderoso alto, pelo ondulado pero corto de un color café mocha, su mirada transmitía frialdad pero siempre con una sonrisa puesta, era algo así como un loco, el me conoce como la palma de su mano.

No tube otra opción, tome el teléfono y lo llame. se empezó a escuchar el tono de espera, mi corazón estaba que iba a explotar quería colgar pero de repente escuche la voz de mi hermano.

– ¿Bueno?
–Hola Steve, soy tu hermano
–¡tiburoncin! ¿qué paso?
–Nada en especial, ¿cuando llegas a casa?
–Huy pues mmm no sabría decirte, creo que hasta mañana
–Ha okay, solo era eso. Nos vemos mañana entonces
–Claro, Adiós

No pude confesarle, entre en pánico (como es usual) pero entonces hoy puedo evitarlo sin problema, mañana me iré temprano a la escuela y cuando salga de la escuela pues espero encontrar algo que hacer.

Salí de mi cuarto, eran las diez de la noche y mis padres no aparecían (ya se había vuelto rutina) abri el refrigerador en la búsqueda implacable de alimento, así que use todos mis dotes culinarios para hacer la comida mas nutritiva y poderosa del mundo, ¡CEREAL!

Volví a la cama para intentar descansar, dure 3 horas acostado pero no pude dormir, seguía pensando y buscando un "¿por qué?" Al asunto de la escuela, no se que hacer, ¿debo callar?, ¿debo hablar?. Que se supone que haga, las personas no nacemos con un manual ni con guia. Son muchas dudas sin respuesta, a veces las personas tenemos "dilemas" que solo se solucionan con el tiempo o con un sabio, lamentablemente mi sabio a estado distraído con su divorcio, quisiera saber que problema terminara primero, el de mi casa o el de la escuela.

Se dieron las 6 de la mañana y tenia que ir a escuela, no quería de verdad, me entro un pánico así que agarre mis cosas y me fui, llegue a un parque y me senté a pensar en si ir a la escuela o no, no habían muchos arboles y era pura tierra, el ambiente me deprimió así que fui a la escuela esperando lo peor. Llegue tarde, la puerta estaba cerrada pero no quería regresar a casa, eso implicaría ver frente a frente a mi hermano mayor o a mis padres y los moretes aún no habían desaparecido, me harían muchas preguntas, más de las que yo pudiera responder, así que hice un poco de memoria y logre recordar que por el estacionamiento hay un hueco en el cerco y yo podría pasar por el.

Cuando llegue a la parte trasera donde se encontraba el estacionamiento y el esperado hueco,intente pasar,lo logre y ahora tenia que ocultarme de los maestros y prefectos que cuidaban la parte trasera de la escuela, empecé a escabullirme por la pared y cuando me iba a soltar corriendo vi a un prefecto, si me ve me va mandar a la dirección y eso significaría que llamarían a mis padres, estaba perdido, luego escuche una voz como de un niño.

–Hey, no te preocupes yo lo distraigo y luego te hechas a correr, ¿okay?
–Dios, gracias.
–No hay problema hajaja, listo, ahora– se echo a correr–
–vaya, que raro.

Era un chico delgado pero con una cara de alegría, tanta que me provocaba diabetes, pelo castaño y ojos azules. Después vi que le estaba hablando al prefecto, vi que hiso una seña con la mano, sentí que debía correr, ni siquiera lo pensé solo corrí. Llegue a los baños, tome unas bocanadas de aire, me di cuenta que mi condición física era pésima, después escuche esa misma voz.

–Hola, ¿cansado? Jajaja
–Gracias por la ayuda –no podía hablar bien ya que me faltaba aire– ¿quien eres?
–Oh cierto, soy Max ¿y tu? Nunca te eh visto por aquí
–Pues soy...
–Nah no importa, te llamare Bolt jajaja
–¿Por qué?
–Por Usain Bolt el corredor jajaja, yo creo que le ganas en una carrera eh
–Que gracioso amigo, tengo que entrar a clases nos vemos luego
–Claro, en la salida te espero en la cooperativa. ¿Te parece?
–Si esta bien, adiós.

Cielos, lo logre, también parece que me acabo de hacer de un nuevo amigo, pues parece que este día no va tan mal. Pedí permiso para entrar, el matreso acepto, tomé asiento y tal parece que no hay rastro del cretino, sigo pensando en mi "dilema" pero creo que en esta ocasión no hablare, Espero y sea lo mejor.

Mira a traves de mis ojosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora