Desde ayer Izuku no le dirige la palabra, la tensión del ambiente lo sienten hasta sus retoños, tuvo que dormir con Eri para evitar alguna pelea nocturna y el destrozo del lugar.
—Papi, tengo hambre —Eri interrumpe la lectura del mencionado, este le sonríe con ternura, aceptando su petición.
—Vamos entonces, mi amor —se ha levantado de la silla y toma la pequeña mano ajena. Ambos salen de la habitación tarareando una canción infantil.
Ahora estaban en la habitación Katsuki y Kota, el cuarto que compartían era lo suficientemente grande para dos camas compartidas, uno por la pareja y otro por los hermanos, se acuesta en la cama y da un largo suspiro, en eso, siente como la cama tiene movimientos irregulares, siente un peso en su cintura y varios golpes en su pecho.
Alza la mirada irritado al saber que su problemático hijo es quien lo acorrala—¿Qué?
—La cagaste y debes arreglarlo —el pequeño se cruza los brazos y da una mirada con superioridad que, en otras circunstancias, habría encabronado a su padre, por ahora solo rueda los ojos y suspira con cansancio.
—Si Izuku te escucha insultar, lo enojarás más —susurra con ironía.
—¿Y ahora te preocupa? —refunfuña por el comentario, pero sabe que tiene razón, no le queda de otra más que aceptar. Es su hijo, sabe malditamente bien que tiene un plan.
—Habla —Kota sonríe.
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—Una de fresa —murmura la peli plateada escogiendo sus postres para comer, agradece que el hotel les de comida gratis de vez en cuando, entonces nota silencio absoluto por parte de su acompañante, voltea y lo ve completamente perdido, mirando con tristeza un flan de chocolate—. ¿Papi?
—¡Ah!, perdona, perdona ¿decías algo?
—¿Sigues molesto con papá?
Nota como a Izuku se le cristalizan los ojos, unas pequeñas lagrimas logran salir de sus ojos que son limpiadas rápidamente por el mismo, ella olvida sus postres y lo abraza de su pierna buscando darle algo de apoyo, sabe que no se tiene la culpa, a veces los comportamientos de ambos logran chocar demasiado cuando se enojan, liberando así algunas cosas que no quisieron decirse realmente.
Izuku la carga y la abraza con gentileza tratando de calmarse, ella solo le besa las mejillas con dulzura, transmitiéndole paz y tranquilidad, poco a poco, el pecoso se va relajando hasta por fin dejar de lagrimear.
—Lo siento, debe ser vergonzoso —dice entre cortado por el hipo provocado por el llanto, ella solo niega y lo abraza.
—No, solo, no me gusta verte así.
Se quedan un rato en silencio, acomodando sus pensamientos, Eri quiere mencionar el plan que elaboró con su hermano, aunque sabe que la elaboración del mismo llevará unas horas y quizá se pueda ver hasta en la madrugada.
Pero, puede ayudar a su papi de otra forma.
—Quieres disculparte, supongo —le susurra, es entonces que siente como su papi asiente con lentitud a su oración, se separa un poco y lo observa—. Entonces llevémosle un pastel de disculpa —Izuku ríe ante la petición.
—Sabes que a papá no le gusta lo dulce.
—¿Cómo no? Le gustas tú.
Ante la respuesta, Izuku solo se limita a reír a carcajadas junto con su pequeña.
La camarera y cocineros se contagian de la risa igual, no es por ser metiches, pero, esperaban que todo entre la pareja saliera bien.
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Al llegar al cuarto, notaron que ni el rubio y peli negro estaban ahí, Izuku se preocupó un poco al no verles, pero, notó una carta en la mesita de noche que hacia un espacio de separación entre las camas, un poco asustado la vio, de inmediato soltó un suspiro de alivio.
—Solo fueron a pescar —ríe con nerviosismo.
Eri lo secunda riendo también, pero en ella, había otra razón por la cual reír.
Las horas pasaron y llegó la hora de ir a dormir, el pecoso estaba un poco preocupado al no saber nada de su esposo e hijo, no desconfía de ninguno, sabe que estarán bien, le preocupa la gente al rededor, Katsuki no tiene límites con nadie.
Cierra los ojos, abrazado de Eri preparándose para conciliar el sueño, entonces, no sabe cuanto ha pasado que, siente unas palmadas en su mano, abre con dificultad sus ojos y enfoca a su pequeño oji negro.
—¿Kota?, ¿Qué ocurre?
—Ven conmigo —pide.
Izuku no duda en obedecer, con mucho cuidado se levanta intentando no despertar a Eri, consiguiéndolo. Son las tres de la mañana, hay algo de frío y se coloca un suéter para salir.
Caminan con tranquilidad, en medio camino el pequeño lo toma de la mano le pide que cierre los ojos y que no los abra para nada, con inquietud obedece y empieza a caminar con lentitud hasta algún punto de la playa, siente la arena entre sus dedos, siendo intrusos de sus sandalias playeras.
De un momento a otro ya no siente la mano del niño, un poco asustado lo llama y trata de buscar sin frutos, hasta que, un par de manos sujetan las suyas, la calidez y la rasposidad de aquellas la conoce.
—¿Kacchan? —susurra.
—Solo sígueme —lo escucha en su oído, el maldito se ha acercado hasta sus orejas para hablarle, no se queja, solo ríe con un sonrojo y se deja guiar.
Pasan los minutos y no sabe dónde están, pero, de la nada se detiene y las manos se alejan de las suyas para luego sujetar sus hombros.
—Abre los ojos —escucha.
Con tranquilidad los abre, sus ojos tratan de enfocar lo que hay frente suyo y pasados unos minutos finalmente logran observar un gigantesco "Te amo" hecho de arena pura.
Las lagrimas salen de sus esmeraldas y sus manos han ido a sus labios, esto que ha visto es lo más dulce que Katsuki le ha hecho, claro, luego eran las flores que le dio cuando lo aceptaron en la agencia de Iida, pero esto lo supera con creces.
—Kacchan, ¿qué...?
—Perdona por lo de ayer —Katsuki se rasca la nuca un poco sonrojado y no lo mira a los ojos.
A Midoriya se le ha estrujado el corazón, no soporta no tocarle y se le tira encima atrapando sus labios entre los de él, no tarda en ser correspondido y no duda en seguir con el beso un rato más, aceptando la disculpa.
Al separarse, Izuku no hace más que reírse con incomodidad, Katsuki lo mira sin su ceño fruncido a lo que él contesta —Yo solo te he comprado un pastel.
—Eres un maldito —luego de ello ambos comienzan a reírse un poco.
Ambos hermanos miran a lo lejos y chocan los cinco, tenían pensado un gran castillo con su papi de rey, pero, esto es mejor.
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Summer Week (DynaDeku)
FanfictionEl calor es malditamente insoportable estando en una zona llena de edificaciones y tecnología, pero, se vuelve tolerable en la playa ¿no? Portada e Historia: ©Nozomiramirez Imágenes: Créditos a quien corresponda Temática: Yaoi (chicoxchico) Personaj...
