𝐋𝐏 | Al descubrir su pasado Izabel no piensa parar hasta encontrar alguna pista sobre su tia
Cueste lo que cueste..
Fecha de inicio:09/04/21
Terminada:14/04/22
Reescrita: 12/12/22
Harry Potter x oc female
Segundo libro de Iza Weasley
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
...
Capitulo Modificado
Me tomó mucho tiempo quedarme dormida anoche, y casi no pude descansar en lo absoluto. Así que apenas me recosté sobre el asiento del tren caí en el sueño rápidamente.
Cuando desperté pude escuchar a Harry y a Ron nombrar a Draco muchas veces y la palabra juramento inquebrantable, el azabache que estaba frente mío vio mis ojos abrirse y dejó de hablar.
Tenía mí cabeza sobre el regazo de mí hermano mientras que mí cuerpo estaba sobre todo el asiento, me llamó la atención no ver a Hermione en el compartimiento, pero tampoco lo nombre.
—Al fin despiertas.. Ya estamos por llegar a Londres—informa Ron y levanto mí cabeza de su regazo, sentándome algo aturdida aún.
—¿Cuánto tiempo dormí?—preguntó y observó a un Harry sonriente.
—Dos horas.—dice Harry orgulloso, yo comienzo a estirar mis brazos, con razón no los sentía, los tuve en la misma posición por dos horas.
—Casi todo el viaje..—Ron me observa algo preocupado, lo que llama mí atención.—¿Realmente irás con Fred y George a la casa de los Grindelwald?
—Si.. Lo siento Ron, se que quieres que pasemos navidad juntos pero ya no me siento cómoda en la madriguera—digo y Ron baja la cabeza.
—Nunca me contaste que sucedió para que tú y mamá pelearan..
—Y tampoco lo haré, no es importante.. Lo importante es que no me siento bien allí y creo que mamá se siente igual.
El tren se detuvo anunciando que ya habíamos llegado a la estación King's Cross. Harry tomó mí baúl, aunque rechace su ayuda varias veces lo hizo igual. Los tres juntos caminamos hacia afuera del tren buscando a nuestra familia.
—¿Cómo está mí pequeña calabaza?—pregunta una voz detrás de mí, la reconocí rápidamente, al darme media vuelta encontré a mí padre con los brazos abiertos, esperándome.