capítulo ocho

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Capítulo dedicado a una de mis mejores amigas. Gracias por todo. Te quiero, An.

Me estiro lentamente, sintiendo como todos mis huesos se desenganchan y mis músculos vuelven a su forma.

Abro un ojo y lo primero que veo es luz.

Demasiada luz.

Suelto un gemido y me levanto del pequeño sofá,muy pequeño - pienso. Mis pies siempre sobresalen por el final, es agobiante.

Arrastro mis pies por el suelo y voy al baño, decidiendo tomarme una ducha.

Necesito despertarme.

Llego al baño y me despojo de la ropa, quitándome cada prenda con lentitud, demasiada lentitud.
Me meto en la ducha y abro el agua, sintiendo como sale un chorro frío, haciéndome gritar.

-¡JODER! -suelto un ronco gemido y pongo el agua caliente inmediatamente.

Cierro los ojos y el agua cae por mi espalda, relajando mis músculos y dándome la bienvenida a un nuevo día.

Siempre es lo mismo: levantarse, ducharse, desayunar, correr al trabajo porque llego tarde, dar seis horas de historia, volver a casa, sentarme a ver friends, y dormir.

Y vuelta a empezar.

En eso se basa mi vida, excepto estos dos últimos meses en los que no he podido ir a trabajar, y todo ha sido demasiado aburrido.

Necesito, por una vez, hacer algo divertido en mi vida.

Sacudo mi cabeza y enjabono mi pelo, notando como mis rizos se deshacen en mis manos y un delicioso olor a menta inunda todos mis sentidos.

Termino la ducha, poniéndome una toalla en la cintura, cuando oigo el timbre de casa y gruño.

Odio mojar todo el suelo, joder.

Ando en puntillas, y me hago una coleta, recogiendo mi pelo mojado mientras abro la puerta con la otra mano.

Me encuentro con dos ojos azules y una sonrisa adornada con brackets.

-¡Hola! ¡Buenos días! Vengo a entregarle una carta, iba a dejársela en el buzón pero el conserje me dijo que no aceptaban las cartas allí abajo, lo cual no tiene sentido, pero no pasa nada, a mi no me cuesta nada subir. Hago ejercicio, que mi madre dice que tengo el culo fofo, y así levanto el culo, que tengo que impresionar a un chico de mi instituto que se llama Ed. Oh, ahora que pregunta, le diré que es precioso, es pelirrojo y tiene unos ojos maravi..

-Perdona, perdona -le digo interrumpiendo su increíble monólogo, intentando entender algo de lo que me ha dicho- ¿has dicho algo del culo de un chico o de tu madre? ¿y la carta de tu amigo ed? Y, ¿qué has dicho de que el conserje es pelirrojo?

El rubio que tengo delante se echa a reír, y por instinto yo también me río, contagiándome al instante.

-Lo siento, Harry. Espera -busca una carta y me sonríe- tu nombre es Harry, ¿no? O al menos eso pone en la carta -le sonrío y prosigue- olvídate de todo lo que te he dicho, solo venía a darte esto -me da un sobre blanco y me sonríe- nos veremos pronto, o eso espero.

Me guiña un ojo y se va dando pequeños saltitos.

Frunzo el ceño y me echo a reír segundos después. Que chico más extraño y qué energía a las siete y media de la mañana, pienso.

Cierro la puerta con una patada y ajusto la toalla alrededor de mi cintura.

Miro la carta y una pequeña corriente atraviesa mi pecho, sintiendo como mi corazón empieza a palpitar muy deprisa.

WHO?; larry {libro #1}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora