Lance llegó puntual para recoger a Walter. Su salida de la agencia fue controlada y secreta. Nadie podía enterarse de su nueva ubicación.
Walter no dejaba de ver disimuladamente al moreno, todavía lucía cansado, pero se había dado una ducha y cambiado la ropa, por lo que su aspecto lucía mejor. Después de un trayecto tranquilo, llegaron a la casa de Lance.
La casa de Lance era enorme y muy moderna. Las luces se habían activado automáticamente en el momento en el que habían entrado y grande fue la sorpresa de Walter cuando dos palomas se acercaron a revolotear alrededor de él.
- ¡No lo creo!
Eran el par de palomas que los habían acompañado cuando buscaban a Killian.
Lovey, quien se encontraba en los brazos de Walter, alzó el vuelo para reunirse con sus amigos. Una pata rota no iba a detenerla.
- ¡No sabía que estaban viviendo contigo!
Walter se entusiasmó al verlos, tanto que trató de correr para saludarlos, pero el dolor de su cuerpo lo hizo parar en seco y casi caer, Lance lo sostuvo a tiempo.
- No te apresures, tu cuerpo sigue débil - Walter solo pudo asentir con la cabeza - Vamos, te mostraré tu habitación.
- ¿Mi habitación?
- Si, vine hace rato a acomodar un poco, también busque algo de mi ropa de vieja, mañana podemos ir a comprar nueva para ti, no quería errar con tu talla.
Era cierto, la ropa que Walter llevaba estaba rota, pero no tenía un cambio de muda, su ropa se había ido junto con su casa.
Tuvieron que subir unas escaleras para llegar a las habitaciones y en todo el camino Lance apoyó a Walter.
- Está será la tuya, el baño se encuentra en frente - Le dijo mientras abría la puerta - Espero que te guste.
La habitación era enorme, una gran cama se encontraba en medio, con una muda de ropa sobre de esta, y había un gran ventanal que permitía ver el exterior.
- Yo estoy en la habitación de al lado, por si necesitas algo, solo tienes que hablarme.
- Gracias Lance, de verdad.
Walter empezó a caminar dentro de la habitación, pero nuevamente el dolor lo detuvo. Al parecer, el efecto de los analgésicos ya había pasado.
- Te traeré algo de agua para tu medicina - Le dijo Lance después de ayudarlo a llegar a la cama.
Walter, mientras esperaba, empezó a quitar con mucho esfuerzo su ropa rota. No podría salir así a comprar nada, además de que no debería salir hasta que no encontraran al demente que casi lo mata. Ser agente podía ser muy difícil.
Lo más fácil fueron sus pantalones, complicado era la camisa pues el dolor lo detenía antes de poder levantarla. La puerta se abrió de golpe y Walter soltó un grito agudo, como de niña, al instante trató de cambiarlo por un sonido más grave.
- Eh, lo siento - Alcanzó a decir Lance, mientras observaba las caderas del muchacho.
La vergüenza por aquel grito tan agudo, no le permitía a Walter darse cuenta de la curiosa mirada que el moreno le estaba dedicando.
-¿L-Lance? - Logró articular Walter.
- Eh si, tu agua, aquí está, también traje tus medicinas - Le dijo mientras pasaba junto a Walter y colocaba las cosas en la cómoda junto a la cama - Creí que ya te habrías cambiado, disculpa, para la próxima tocaré la puerta.
- No, no, no te disculpes, esta es tu casa después de todo - Un pequeño silencio entre los dos se formó - Oye Lance, ¿podrías ayudarme con algo?
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Amor entre espías (Walance)
FanfictionWalter Beckett, científico genio y agente de campo, pocos habían logrado llegar a ese nivel a tan corta edad, pero el era el único en convertirse en compañero del aclamado espía Lance Sterling. Walter había revolucionado el espionaje al lidiar con l...