-Se ve realmente hermosa – dijo Volkov al ver como Horacio terminaba de peinar a su sobrina – Los dos se ven perfectos – se acerco y le dio un beso en la mejilla – Pronto Horacio.
- Lo se – lo miro y le dio un beso en los labios – Te amo.
- Te amo – le dio un beso en la frente – Bueno buscare los zapatos que le compre y se los voy a poner.
Horacio solto una risita, le encantaba ver como su esposo actuaba de papá y le encantara aun mas verlo convertirse en uno… Muy pronto.
Gustabo estaba poniendose la corbata, pero no podia, jamas puso ponerse una corbata para eso tenia a Aiden que él siempre le ayudaba en esos asuntos. Solto un frustrado suspiro.
-Vaya eso sono feo – dijo Horacio - ¿Qué pasa bebé?
- No puedo hacer el puto nudo de la corbata.
- Ven aca – se acerco – No es muy difícil.
- Lo dice alguien que usa traje – le sonrio – Estoy nervioso – trago saliva.
- No estarás solo, estará Vik, estaré yo – sonrio divertido.
- ¿Te diviertes, cierto? – levanto una ceja.
- Y mucho – acomodo su corbata – Listo – le sonrio – Debes calmarte, no es una cita ni nada por el estilo.
- Es solo un evento importante donde Jack Conway será visto con un hombre y una bebé, demostrando asi que dejara de ser un gigolo.
- ¿Y cual es el problema? – lo miro – Calma Gustabo, calma. No te sientas presionado a nada ¿bien?
- Si – suspiro y cómodo sus gemelos.
- Y descuida, Vik y yo nos haremos cargo de Gen – le guiño y se fue.
Gustabo negó con la cabeza, solto una risita.
-¿En verdad estoy por hacer esto? – se dijo al espejo – Vaya mierda ¿eh?
Se sonrio, se puso un poco de bálsamo labial y salió de su habitacion.
Ese dia no habia podido estar con su hija, no le dejaron, dijeron que debia lucir como una estrella y que se harian cargo de hacer lucir como una reina a su hija. A decir verdad, estar sin ella era como sentir un pequeño vacio, pero al mismo tiempo sabe que su hija abrira las alas y dejara el nido.
Bajo las escaleras y vio a Horacio sacándole una foto a Volkov con su hija en brazos.
- ¡Te vez bien papá! – dijo Gustabo sonriendo, los tres rieron – Ya te quiero ver con el tuyo, eh Viktor.
- Muy pronto, muy pronto – sonrio Volkov - ¿Y bien? ¿Es o no es una Reina? – pregunto al dejar a su sobrina en el piso, ella se sostuvo por si sola.
- Es una Diosa – corrigió Gustabo, se agacho y extendió sus manos. Su hija al verlo solto una juguetona risa y comenzó a caminar hasta su papá – Hola princesa – sonrio al sostener sus manitas, le acomodo la corona de flores que Horacio le puso - ¿Me extrañaste? – su hija se acerco aun mas y le dio un besito en la comisura de sus labios.
- ¡Ay! ¡Que tiernos! – dijo Horacio haciendo un puchero al verlos.
Gustabo solo sonrio, le encantaba cuando su hija se acercaba a él ya fuera gateando o caminando para darle besos y algunas veces ella no para de darle beso en la cara.
- ¿Nos vamos? – dijo Gustabo.
- Espera – dijo Volkov quitándole la cámara de las manos a su esposo – Esto amerita una fotografía.
