-Tendre que comprar algo cuando te vayas – sonrio divertido - ¿Qué te gustaría?
- Por favor no necesito nada, aunque espero que cuando salgas vayas a verme.
- Claro que lo hare preciosa – le sonrio – Oye no te da miedo que tú papá sepa que estas en la federal visitándome.
- Esta ocupado en otras cosas, además vengo a ver a un amigo – le sonrio.
- ¡Espero no sea cita conyuga! – grito Rosas provocando la risa de ambos.
- En verdad no se que le viste – miro a Lamar.
- Vamos es lindo – sonrio divertido - Quién diría que acabaría en federal por meterme con Los Verdes y no por darle a la hija del Superintendente identificaciones falsas.
- Cosas raras de la vida – le sonrio – Vendre a verte antes de irme.
- Eso espero, quiero despedirme – suspiro – Y además quiero que me des tu nueva dirección, para mandarte cartas cuando pueda.
- Eso es romántico Lamar – los dos rieron – Claro que te la dare y te contare como me va – suspiro.
- ¿Cómo te va con el bombero sexy? – la miro con una sonrisa.
- Me va bien, él dice que en cuanto sepa en que universidad vaya ira a verme todos los dias.
- Eso es lindo, me alegra que hayas encontrado a alguien Gen – suspiro – Espero conocerlo algun dia.
- Cuando salgas de aquí haremos muchas cosas y mas si ya tengo pase para vuelo mas cosas haremos.
- Como morir.
- Exacto – los dos rieron – Ya me tengo que ir, vendre otro dia.
- Claro que si princesa, me alegro verte.
Las solicitudes a las mejores universidades fueron enviadas y entre ellas habia una que le emocionaba mucho a Gen, era una que estaba en Nueva York, le quedaría bastante cerca de Bastian si es que quedara.
Tomas estaba por irse a la escuela cuando el correo llego, corrio a abrirlo y buscar algo que le diera señales de su hermana y lo encontró. Volvio a casa corriendo.
-¡Gen! ¡Gen! – entro a su habitacion gritando.
- No grites tengo sueño.
- Llegaron respuestas – Gen se levanto rápido.
- Oh Dios mio – miro a su hermano, los dos estaba solos, sus padres se habían ido temprano al trabajo por lo que era su momento.
- Vamos abrelo – la animo.
- Lo que Dios quiera – susurro y abrió el sobre. Comenzo a leer en silencio, su hermano estaba mordiéndose las uñas por saber que decía – Dios – susurro.
- Demonios dime que dice.
- Miralo tú mismo – le dio la carta.
- Querida señorita Conway nos gustaría informarle que ha quedado en la universidad de Nueva York – miro a su hermana - ¡Que has quedado, coño!
- ¡Quede! – los dos gritaron y se abrazaron - ¡Dios mio he quedado!
- Vamos a decirle a papu y a papá – dijo Tomas.
- Tom debes ir a la escuela.
- Al carajo la escuela, mi hermana será piloto y yo sere policía, no sirve la escuela – le sonrio – Vistete que nos vamos – pero antes de irse se acerco y la abrazo – Te quiero hermana.
